Desarrollo de software. Death March Project. Cuando el problema viene de arriba
Los responsables técnicos del cliente ejecutan órdenes de la alta dirección de su organización. Si la misma determina que un sistema tiene que estar desarrollado para antes de X o que determinada evolución funcional debe estar hecha para antes de Y, terminarán por intentar cumplir con las instrucciones que se reciben, aunque los plazos indicados sean imposibles y/o el presupuesto asignado a la tarea sea muy insuficiente.
Como siempre indico, hay que intentar ir con la realidad por delante y si algo no es viable hay que decirlo, si después no te hacen caso seguirá siendo tu problema, pero por lo menos al trasladarlo ya haces partícipe del mismo a quien no ha querido escucharte.
Ahora tocará a los responsables técnicos del cliente y a los responsables funcionales estudiar el problema antes de afrontar el trabajo con personal interno o contratarlo a un proveedor de servicios de desarrollo de software con el objeto de dejar exclusivamente lo imprescindible para satisfacer las necesidades de la dirección y de esta forma aproximar más el alcance a los recursos.
Sin embargo, esta reducción del alcance no siempre será suficiente (y en otros casos el cliente no le dará excesiva importancia al desajuste expectativas, plazos y recursos y no hará cambios o ajustes a los planteamientos de la dirección) y el proveedor (a veces alertado previamente y otras no) participará desde el minuto uno en un Death March Project (situación que todavía puede empeorar si además le da por apretar todavía más los presupuestos y/o los plazos).