Desarrollo de software. Presupuestos y la mala experiencia del cliente
Cuando digo que somos culpables de la situación en la que se encuentra nuestra profesión no lo hago gratuitamente, no tiene que pasar mucho tiempo para encontrarme ejemplo tras ejemplo que demuestran que nuestra pérdida de imagen es consecuencia de la crisis del software y que la misma, lejos de estar superada, sigue estando vigente y donde los principales culpables de que décadas después se siga hablando de ella somos nosotros.
No hace mucho un amigo me habló de una conversación que tuvo con un responsable de un departamento de su organización en la que se discutía si el coste presupuestado para el proyecto era el adecuado o no.
La metodología para hacer el presupuesto fue la siguiente: dos grupos de personas hicieron un estudio del objeto del trabajo, que estaba por escrito y con un nivel de detalle aceptable, cada grupo lo realizó sin saber cómo valoraba la otra parte. Se pusieron en común ambos presupuestos y la diferencia entre ambos fue mínima.
Ambos grupos de personas estaban formados por personal de la organización, es decir, no se solicitó la colaboración de entidades externas que podrían ser interesados en minimizar sus riesgos y/o incrementar sus beneficios haciendo presupuestos con suficiente holgura. Esto quiere decir que no había ningún factor o interés que, hablando claramente, hiciera que los equipos que estaban presupuestando inflasen alegremente los presupuestos.
Teniendo en cuenta la experiencia de los equipos que realizaron la valoración y los resultados similares obtenidos en las mismas, desde mi punto de vista es más que suficiente para ser considerado el presupuesto base del proyecto. ¿Qué puede haber errores? Pues sí, puede haberlos, pero mejor siempre partir de situaciones como las que he descrito que de otras donde no se le haya dado tanto cuidado y mimo.
Entonces, si el cálculo del presupuesto se había hecho de manera rigurosa y por personas imparciales, ¿de dónde viene el problema? Pues de la mala experiencia que tiene el responsable del departamento con otros proyectos de desarrollo en los que ha estado vinculado, en donde los resultados obtenidos se han situado muy por debajo de la inversión.
¿Qué es lo peor de todo? Pues que tiene razón en la visión que tiene del desarrollo de software, si toda su experiencia (que no era poca, por otra parte) se basa en sistemas de información deficientes por los que ha tenido que pagar una importante cantidad de dinero y en donde el retorno de la inversión nunca se ha producido, todo presupuesto que le presentes le parecerá caro, independientemente de la buena fe y práctica con que lo hayas desarrollado.
Esta situación que he descrito la he vivido en primera persona y en otros casos, como en el caso de este artículo, me la cuentan otros profesionales y se produce de manera recurrente.
Por tanto, es importante que todos los que nos dediquemos a este negocio tengamos en cuenta que si desarrollamos basura, la basura termina salpicando a todos y que como suele pasar en prácticamente todos los ámbitos de la vida, hacen falta muchos buenos recuerdos para borrar uno malo.
Te va a encantar esto, especialmente las 3 viñetas de cómic que hay al final.
http://geeks.ms/blogs/jorge/archive/2011/09/01/esto-lo-haces-t-250-en-dos-d-237-as.aspx