Desarrollo de software. El desarrollador, ese gran optimista
Estamos ante una de las causas de la crisis del software. El exceso de optimismo. Pensar que todo es más fácil de lo que parece. ¿Cuántas veces no es hemos arrepentido de decir que esto es fácil, esto es trivial o esto está hecho en una semana? Muchas. Y lo peor de todo es que nos seguiremos arrepintiendo de ello porque tarde o temprano volveremos a caer.
Somos así, es nuestra manera de ser. Es cierto que, como somos una profesión de extremos, también pasamos por períodos en los que todo es imposible o en lo que todo requiere un esfuerzo dos, tres o cuatro veces el real, pero nuestra falta de término medio nos lleva a eso, a comprometernos a plazos, dedicación, calidad, etc… que después por el motivo que sea (propio o ajeno) no podemos cumplir. A veces no tendrá repercusión, otras le costará mucho dinero al proyecto.
Mejor optimismo que pesimismo (es mi forma de entender el desarrollo de software, respeto quien piense y con razón que una actitud conservadora origina menos disgustos), pero también es mejor pensar que precipitarse.
Pingback: Enlaces de interés: 31/10/2011 | Los Links de Félix