Y desde el año 1997, no sin unos inicios complicados y sin algún que otro altibajo, Apple se convirtió en lo que es actualmente, la empresa con mayor capitalización bursátil del mundo.
Y en medio de todo eso:
- Tuvo la capacidad de buscar una salida económica a una industria en crisis como la discográfica (que lo sigue estando entre otras cosas porque no termina de entender que su modelo de negocio no es compatible con la realidad en la que vivimos) tras la irrupción de Napster (que fue el detonante de toda la revolución posterior) y eso lo hizo a través del iPod y de iTunes.
El iPod supuso a su vez una revolución en el consumo de la música, hay un antes y después del iPod.
- Revolucionó el concepto de tienda minorista, como necesidad para la defensa de sus productos y de su concepto, ya que en otras tiendas donde compartían espacio con otros productos, no tenían un tratamiento preferente por parte de los vendedores que entendían que era más sencillo vender dispositivos más asequibles económicamente. En estas tiendas, con un diseño y disposición de los productos muy cuidada, surgió también el concepto de Genius Bar, para dar asistencia técnica por parte de expertos.
- Transformó el negocio de los dispositivos móviles con el iPhone, dotándoles de una tecnología que por fin hacía agradable y útil la realización de operaciones o la simple navegación a través de Internet.
- Creó un nuevo paradigma, la llamada era post PC, con la aparición del iPad.
Si sumamos todos los logros que se encuentran tras la figura de Steve Jobs, nos encontramos probablemente con la persona que más ha contribuido al campo de la innovación en la industria de la tecnología en los últimos cincuenta años.
Jobs, se fue dejando un mundo mucho mejor que el que lo acogió en el año 1955.
Y es una pena que se fuera tan pronto porque hubiera seguido innovando, porque seguía teniendo hambre y además contaba con el respaldo de la empresa más valiosa del mundo y con una legión de incondicionales que crecía cada día.