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Conservar lo bueno
No hay nada más caro para una organización que perder alguna de las piezas fundamentales para su funcionamiento, tengan la categoría profesional que tengan. Y todavía más caro resulta si los mismos se van a empresas con las que se tiene competencia directa, en este caso éstas se frotan las manos, ya que no sólo han conseguido personal de mucha calidad, sino que además han dejado debilitado al contrario.
Si estas personas se van, se llevan todo el conocimiento y experiencia acumulado en el tiempo que estuvieron en la empresa, si las cosas se han hecho bien por parte de la organización, parte del conocimiento se habrá quedado en la organización, pero en cualquier caso su sustitución tendrá un impacto directo en la empresa (cuanto más grande sea la empresa, se notará menos, pero el área en la que trabajan lo notaran mucho), ya que primero la persona que lo sustituya, si viene de fuera, tendrá que adaptarse a un nuevo entorno laboral y después está por ver, por muy buenas referencias y currículum que tenga, que consiga alcanzar el nivel del que se ha ido.
Para que un empleado continúe en una empresa se tienen que dar a la vez dos circunstancias: que la organización y el trabajador quieran. En este artículo me voy a centrar en los recursos que proporcionan mayor valor a la organización (y no necesariamente tienen por qué ocupar los puestos más altos de la misma), por lo que doy por supuesto de que la empresa desea su continuidad (no me estoy centrando en aspectos puramente técnicos, sino más allá, su implicación, su personalidad, su capacidad de trabajar en equipo, su proyección profesional, su espíritu de superación, su capacidad de comunicación, etc…), no entro a valorar circunstancias especiales como quiebras o situaciones económicas complicadas que pueden provocar la necesidad de reducir costes de personal (aunque lo más lógico y deseable es que este tipo de trabajadores sean los últimos en abandonar el barco). Por tanto, una vez que una de las dos variables tiene valor a true, queda la otra, y es que el trabajador quiera seguir trabajando en la organización.
Hay diferentes variables para que un trabajador quiera continuar trabajando en la organización, entre ellas destaco las siguientes: el dinero, la motivación, la comodidad, la seguridad y el entorno laboral (en muchas ocasiones, interrelacionadas entre sí). Todas ellas son muy importantes y dependiendo de cada persona y sus circunstancias personales, unas tendrán más peso que otras, aunque todas ellas requerirán de su justa medida para que el trabajador esté contento, ¿puede abandonar la empresa un trabajador contento? Sí, pero todavía será más probable que la abandone si no se siente bien en la misma por algún motivo.
Vamos a analizar las variables indicadas anteriormente:
- El dinero: Pues sí, trabajamos por dinero y por tanto juega un papel muy importante en todo este asunto. Un trabajador que se sienta mal pagado, será un trabajador descontento y además es un aspecto sobre el que puede ser tentado con mucha facilidad, ya que mientras las otras variables, por muy bien que te la vendan, son una incógnita, el dinero es algo tangible y concreto. Siempre, costará más dinero que un trabajador se vaya que el sueldo justo que ese trabajador deba percibir, aunque suponga un aumento significativo respecto a su salario actual. No estoy hablando de pagar nóminas desproporcionadas, fuera de mercado, sino de pagar a un trabajador que se lo ha ganado el sueldo que se merece. Por tanto, si se quiere mantener a la gente importante es algo que cuesta dinero y si no lo paga tu organización, vendrá otra que sí lo hará.
- La motivación: Un trabajo monótono, unos proyectos que no terminan nunca, unas jornadas laborales que se saben cuando empiezan pero no cuando acaban, un esfuerzo no recompensado, un apoyo que no aparece, no sentirse escuchado, no sentirse valorado, la sensación de estar estancado, no recibir un trato justo, etc… son algunos de los factores que pueden afectar a la motivación del trabajador. La motivación no siempre es fácil de conseguir, ya que la dinámica de funcionamiento de los proyectos o de la organización, pueden provocar que sea complicado hacer los cambios oportunos para intentar tener al personal lo más motivado posible, pero en cualquier caso, es un aspecto que se debe tener en cuenta siempre. Los trabajadores no son máquinas, cada uno es un mundo y para cada universo personal se requiere dar la respuesta que necesita en cada momento y cuando no se le puede dar, explicarle las razones e intentar trazar un plan para dársela a medio/largo plazo.
- La comodidad: Dominar el trabajo que se hace, el hecho de que no se necesite ir más allá de la jornada laboral para llevar adelante los proyectos, la cercanía (en tiempo y/o en distancia) al trabajo, la existencia de un moderado número de momentos críticos en los proyectos, etc… son factores que pueden proporcionar comodidad al trabajador. Es importante no confundir comodidad con acomodarse, de hecho este artículo trata de conservar lo bueno y generalmente, lo bueno si se acomoda, ya no lo es tanto. Hay personas a las que le va la marcha y esta variable no ser tan importante, pero también hay que tener en cuenta que incluso para estas personas, por mucho dinero que se les pague y por muy motivados que estén en el trabajo, si cada día existen crisis en los proyectos o se tienen que comer atascos de más de una hora en la entrada y en la salida del trabajo, lo mismo se terminan quemando y buscando una salida.
- La seguridad: Cuando se pagan hipotecas o facturas, saber que todos los meses te van a ingresar la nómina o que no existe riesgo de perder el trabajo proporciona una gran sensación de seguridad. Esto todavía va más lejos si se tiene a su cargo una familia. Si la nave corre riesgo de naufragar, no todos los empleados tienen el espíritu del capitán y hundirse con el barco.
- El entorno laboral: El trabajo se realiza en forma de proyectos, donde el día a día se comparte con otras personas, el proyecto se ejecuta en una organización, donde se convive con otros compañeros, por tanto, este factor juega un papel importante por sí mismo y por el impacto que puede tener en otros como por ejemplo, en la motivación.
Nadie dice que conservar lo bueno sea sencillo, pero más complicado todavía es haber conseguido encontrar y/o formar lo bueno, por tanto hay que poner todas las medidas que sean posibles para evitar que los mejores se vayan.
Steve Ballmer y la reunión anual de accionistas de Microsoft
Comenta el blog Genbeta, el “mal rato” que pasó Steve Ballmer en la reunión anual de accionistas de Microsoft, por las preguntas que le hicieron determinados accionistas.
Estas preguntas estaban centradas en la necesidad de mejorar en marketing para intentar relanzar la imagen de la compañía.
Creo que para todos es evidente que Microsoft tiene un grave problema de imagen, ya que se le ha asociado la imagen de enemigo del software libre, de elaborar productos más orientados a los resultados de la compañía que a los usuarios, de haber perdido capacidad innovadora (los dos factores anteriores, da un imagen como una empresa que desarrolla productos de una generación anterior), de ser un látigo para la competencia, etc…
A todo lo anterior hay que sumarle otros aspectos como el mal sabor de boca que han dejado algunos productos suyos como es el caso de Windows Vista o Zune.
En lo que respecta al problema de imagen Microsoft no ha sido víctima de nada, sino que esta misma empresa no ha enfocado nada bien sus campañas de marketing, ya que se han olvidado de que tienen competencia (este es el problema de quien está dominando de manera clara un determinado sector, como el de los sistemas operativos, desde hace muchos años). De esto, como he comentado en diferentes artículos se han aprovechado todos sus competidores. Un ejemplo de todo esto lo tenemos con la imagen de enemigo del software libre de Microsoft, tras la cual se han parapetado todas las actuaciones que han realizado gigantes como Apple, Google, Oracle, etc…, que aunque participen o subvencionen algunos proyectos de software libre, sus productos estrella y la línea principal de sus negocios se basan en software propietario puro y duro, que además lo seguirán siendo, salvo sorpresa, por muchos años.
El marketing es fundamental siempre y más en un entorno tan competitivo como en el que se mueve Microsoft. Apple ha sabido manejar muy bien los tiempos del marketing (de hecho tener algo que sea de Apple, se ha asociado a tener algo guay) y lo ha acompañado con productos sensacionales e innovadores, lo cual ha tenido un impacto muy importante en el mercado y, en consecuencia, en el balance de la compañía.
Microsoft debe reaccionar y no sólo en marketing, el entorno ha cambiado y ahora tiene competencia real y fuerte en todos los sectores, hasta incluso en el de los sistemas operativos, con productos de gran calidad y tremendamente innovadores. Si Microsoft no reacciona lo puede pasar muy mal, ya que lo más lógico es que dada la competencia que tiene, por ejemplo, en los sistemas operativos (Mac OS, Linux, próximamente Chrome OS), lo normal es que pierdan cuota de mercado, ya que hay más donde elegir y esa pérdida de cuota de mercado tendrá resultados directos sobre los balances de la compañía.
Yo espero que Microsoft reaccione, ya que necesitamos a esa empresa, necesitamos que exista una competencia viva en el sector, que proporcione innovación y cada vez mejores productos.
Patentes software I
Afortunadamente se puede considerar que tras la votación del Parlamento Europeo el 6 de julio de 2005 que las patentes software no son aplicables en el ámbito de la Unión Europea, no obstante el proceso para conseguir esto fue complejo (os recomiendo la lectura de la entrada dedicada a las patentes software en la Wikipedia para que se hagáis una idea de lo que costó que no se terminase de implantar la Directiva dedicada a las mismas y de las múltiples trabas que hubo en el camino. Este esfuerzo por defender la libertad y la innovación en el software debería servir de paradigma para que en un futuro y ante una circunstancia similar se actúe con la misma determinación que entonces) y duró varios años y pese a que últimamente se habla mucho menos de este asunto, es tan importante la no implantación de una política de patentes en el software que nunca hay que estar con la guardia baja, por un lado para evitar que se legisle a favor de las mismas y por otro para que la sociedad sea consciente de los serios problemas que traería consigo si se generalizase la aplicación de las patentes al mundo del software.
Dudo mucho que grandes corporaciones, poseedoras de miles de patentes software (el caso de la Unión Europea no es extensivo a otros países del mundo como por ejemplo los Estados Unidos donde sí están legalizadas las patentes software) o corporaciones más pequeñas, pero que viven casi exclusivamente del negocio de las patentes, renuncien sin más a un negocio tan lucrativo como es la aplicación de politica de patentes en un mercado tan amplio y tan rico como el de la Unión Europea.
Los programas de ordenador y productos derivados, tales como la documentación están protegidos por el copyright y quién lo desee puede utilizarlo para explotar el software como considere conveniente (el software libre hace también uso del copyright para asegurarse que el software, sus derivados y versiones puedan seguir siendo libres), por lo que quien desarrolle software y considere conveniente hacerlo propietario dispone ya de una garantía jurídica para hacerlo, por lo que las patentes software sobran y simplemente son un instrumento para ganar dinero por parte de los que tienen los derechos sobre las mismas.
El problema de las patentes software es que pretenden proteger no solo una determinada tecnología, sino lo que es peor, pretenden proteger ideas (conceptos), la mayoría de ellas lo suficientemente vagas o amplias que gran parte de los productos software que se desarrolle las infringirán. Hay otras ideas más simples que resultan igualmente dañinas, ya que se han llegado a patentar funciones y procesos computacionales triviales ampliamente extendidos en el desarrollo de cualquier software. Algunos ejemplitos de ideas patentadas lo tenemos con el doble click (concedida a Microsoft), el carrito de la compra (concedido a Amazon) o la navegación basada en pestañas (la empresa IP Innovation LLC demandó a Apple por este concepto, etc…).
Pero, ¿y si suena la flauta?
En esta situación de crisis económica, me estoy encontrando cada vez más frecuentemente con empresas de desarrollo de software que van a por todas, presentando ofertas prácticamente para todos los concursos que salen, incluso en áreas de negocio que todavía no tienen controladas, haciendo proposiciones económicas en muchos casos rondando lo temerario, no ya tanto para el posible cliente sino para que la empresa pueda obtener un beneficio del proyecto.
Se suma la crisis económica con la gran competencia que existe en el sector, ahora que la tarta es más pequeña, lo mejor es asegurarse cuanto antes los trozos necesarios que permitan la subsistencia de la empresa, porque a día de hoy más que en crecer, lo que hay que pensar es en sobrevivir, a la espera de mejores tiempos.
Evidentemente, presentarse a todo, requiere un importante y agotador esfuerzo comercial y técnico, ya que es necesario realizar las correspondientes ofertas, pero esto es inevitable, ya que los contratos en estos tiempos no llaman a la puerta, sino que hay que ir a buscarlos. Pero, ¿hay que presentarse a todo?, dado que el esfuerzo que se puede invertir es limitado, hay que priorizar, pero necesariamente bajando el listón, es decir, desde mi punto de vista no sólo habría que atacar a proyectos muy del perfil tecnológico de la empresa, sino que habría que abrir el abanico a otros proyectos que puedan ser ejecutados por los perfiles de la organización aunque supongan un mayor esfuerzo.
Poco para muchos
De un tiempo a esta parte vengo observando bastante poco movimiento en los perfiles del contratante de diversas administraciones públicas. ¿Siguen saliendo cosas? Sí, pero la sensación que a mi me da es que son menos que en otros años y es que las administraciones públicas no podían ser ajenas a la crisis.
Lo más significativo de todo no es que salga poco ahora, sino el temor de que el final de año (último cuatrimestre para se exacto) que es cuando más movido está el mercado TIC en las administraciones, el volumen de contratación sea mucho menor que en años precedentes, lo que haría que muchas empresas no salvasen el año y tuvieran serios problemas para el siguiente.
Es por eso que cada contrato que sale es codiciado por muchos, porque prefieren intentar ganar todo lo posible cuanto antes, no vaya a ser que después, las vacas se hagan todavíá más flacas.
Los concursos son procesos competitivos, por lo que ya veremos (tal vez con el paso de un par de años) qué empresas han resultado las más competitivas, innovadoras y atrevidas y cuáles no han sabido adaptarse a este entorno donde hay poco para muchos.
Grandes componentes software
Ya he hablado muchas veces de los frameworks de desarrollo, desde lo que son las piezas base del mismo, hasta llegar al nivel de componentes reutilizables (de alto y bajo nivel en función del proyecto), pasando por la selección de una arquitectura óptima para el proceso de desarrollo.
Todo lo anterior ahorra costes de desarrollo y si el framework es estable, pues también asegura un número de errores mínimo provocado por los mismos, por lo que también supone una buena base para la calidad de la entrega.
En este post, hablo de ir a más, de crear componentes software a nivel de aplicación, diseñado de tal forma que con una parametrización de la misma pueda ser implantada en diferentes organizaciones. Lo de la parametrización es lo óptimo, sé que no siempre se puede llegar a ese punto, pero por lo menos se debe lograr que esas piezas completas de software se puedan adaptar a una organización aplicando los menores cambios posibles sobre su código.
Diseñar software así no es sencillo, pero tener un catálogo de productos software disponibles para su instalación y parametrización supone unos beneficios en cada venta muy considerables, además de situarte frente a tus competidores en una situación privilegiada.
Cuestión de oportunidad
Tienes el producto.
Tienes mercado.
Tienes pocos competidores.
Eso puede ser hoy.
¿Y mañana?
Tendrás el producto.
Tal vez tengas menos mercado.
Tal vez tengas más competidores.
En los negocios, la oportunidad, el estar en el sitio preciso en el momento adecuado es esencial, (evidentemente hay miles de factores que pueden dar lugar al éxito o al fracaso en tu empresa o en un negocio) es por eso, que si tienes la pelota en el área pequeña mete el gol, porque si te entretienes con el balón puede que terminen quitándote la pelota…, las botas… y hasta la camiseta.
Tío, si no te vendes, ¿quién lo va a hacer por ti?
Una de las cosas que más me asombran es que muchas empresas tecnológicas no hagan uso precisamente de la tecnología para dar a conocer los productos y servicios que pueden vender.
Aspectos que no entiendo:
1) Empresas tecnológicas que no tienen actualizada su página web con información o noticias recientes relacionadas con la misma o peor aún, que además de lo anterior tienen páginas que fallan.
2) Empresas tecnológicas que no hacen uso de la web 2.0. No entiendo como todas las empresas tecnológicas no tienen al menos un blog y actualizado regularmente.
Nota importante sobre 1) y 2): ¿Cuántas veces habéis perdido una oportunidad de negocio en la que sabíais que erais mejores que vuestros competidores por el simple hecho de que no os conocían? Pues que sepáis que si no os conocen es culpa vuestra y solo vuestra.
3) Si tienes productos que funcionan, ¿por qué no permitir una demo online (o con descarga si funciona en entorno de escritorio) aunque sea a una versión reducida del mismo?, ¿por qué no compartir presentaciones del mismo?.
4) Si tenéis un producto que funciona, ¿por qué no intervenir en foros especializados sobre la temática que resuelva vuestro producto? En este caso no se trata de spamear foros con tu producto, sino de hacer ver que tu empresa es solvente en esa tecnología y que como eres solvente lo mismo te preguntan si conoces algún producto que resuelva una determinada problemática… y lo mismo resulta que es el tuyo.
5) Saber elegir buenos medios de comunicación. Si tenéis un producto y queréis publicitarlo, ¿qué mejor que presentarlo en canales que pueden provocar una difusión en masa del mismo o que puede tener dentro de la audiencia futuros compradores? Una presentación en un congreso especializado (mucho mejor esto que los congresos genéricos de tecnología), una presentación en un congreso de bloggers, una presentación en una escuela de negocios. Esto puede ser barato y en la mayoría de los casos gratis, por lo que vosotros mismos podréis ponderar los aspectos del coste/beneficio.
Una cosa tenéis que tener clara, la competencia no va a vender los productos y nadie los va a comprar si no sabe que existen. Tenéis medios baratos donde con poco esfuerzo podéis llegar a una audiencia de millones de personas, ¿por qué no aprovecharlas?.