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Archivos Mensuales: enero 2009

[Contiene spoilers]

Película en la que vuelve a hacer equipo Will Smith y Gabriele Muccino que tan buenos resultados dió en la película “En busca de la felicidad”.

En este caso nos encontramos ante un nuevo drama, al que se le ha querido dar una vuelta de tuerca más, de manera que se ponen prácticamente en la primera media hora de la película, todas las cartas sobre la mesa, pudiendo adivinar el espectador todo lo que va a suceder posteriormente.

Esto provoca que el espectador viva sobrecogido y angustiado (sí, esa es la palabra) el resto de la película, sintiendo dolor por el protagonista, su circunstancia y por las personas a las que trata de salvar.

El metraje puede resultar excesivo ante un desenlace previsible desde el inicio de la película, pero de igual forma que la decisión de hacerlo previsible tan pronto, la decisión de contar demasiadas cosas con demasiado lujo de detalles es una solución que también se me antoja premeditada por parte del director y guionistas para intentar calar todavía más en el alma del espectador.

La película y su historia es tremenda por lo explícita y cruda que es, tal vez demasiado.

A mi lo que más me gustó fue la historia de amor entre Ben Thomas (Will Smith) y Emily (Rosario Dawson). Historia que conforme va avanzando aferra más a la vida a Ben y a Emily. Hasta incluso Ben parece por momentos dejar a un lado la idea que tenía en la cabeza, idea que vuelve cuando despierta de la cama y no sabe si Emily sigue con vida. Ese instante es para mi lo mejor de la película.

A mi me gustó mas “En busca de la felicidad”, me pareció una película de mejor factura, con una interpretación más sorprendente de Will Smith (que aqui no hace más que reiterar unos registros que se le vieron en la anterior) y con un mensaje más positivo y con más esperanza.

Rosario Dawson está correcta, al igual que Woody Harrelson.

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Me comenta un compañero la existencia de unos serios problemas de rendimiento al realizar desde diversas aplicaciones consultas masivas vía Web Service a una base de datos central.

El problema se centra muy probablemente en el proceso de conversión de XML a objetos, que cuando son pocas entidades no se nota mucho, pero que cuando son muchas se nota bastante.

Se podría pensar en intentar acotar las consultas desde la aplicación origen, eso podría ser factible, también se podría pensar que determinadas funcionalidades se realicen offline, pero no son más que parches sobre el problema central.

¿A alguien se le ocurre algo?

Cuando se ejecuta un proyecto de gran alcance, que abarca una gran cantidad de departamentos de una organización hay que tener paciencia, mucha paciencia.

Esos proyectos muchas veces fracasan porque se tarda en conseguir resultados y precisamente en comprender que los resultados se consiguen poco a poco, paso a paso, es un ingrediente necesario (aunque no suficiente) para que el proyecto tenga éxito.

Un proyecto de estas características es como una matriz de 100.000 filas y 100.000 columnas llenas de ceros, por mucho que vayas poniendo unos, hasta que no pasa bastante tiempo la matriz no parece rellena de unos, es como si el esfuerzo no diera resultados, como si no valiera la pena, pues sí, si se tiene paciencia sí se producen resultados y sí vale la pena.

En un símil futbolístico es como si se quisiera ganar la Champion League en un solo partido, cuando antes tienes que haber llegado a primera división, clasificarte entre los cuatro primeros, clasificarte en la liguilla de grupos, llegas a la final y ganar.

Ganó el mejor. El mejor en el partido de ida y el mejor en el partido de vuelta.

El Valencia salió desde el primer minuto a perder tiempo y a que se jugase lo menos posible al fútbol. Esa estrategia se vió reforzada por el gol de Marchena de cabeza en jugada a balón parado en el minuto 7 de partido.

Con ese resultado el Valencia se sintió cómodo y se aprovechó además de las indecisiones de un Sevilla que recordaba por momentos al del Racing.

La sustitución por lesión de Adriano y la entrada en el campo de Capel cambió el partido. El Sevilla tenía dos bandas y de esta forma consiguió abrir el campo. No terminaba de lograr peligro pero el equipo mostraba otra disposición en el terreno de juego y también otra actitud.

Finalmente una falta sacada por Romaric fue cabeceada por Kanouté a la red en el minuto 36 y eso revolucionó todavía más al Sevilla y a la afición.

Del minuto 36 al 45 el Sevilla hizo un fútbol espectacular y vibrante y tuvo el 2-1 en una ocasión de gol de las que Luis Fabiano no suele perdonar.

En la segunda parte el Valencia salió con la misma consigna de la primera, no dejar jugar y perder tiempo, tanto es así que prácticamente los cinco primeros minutos de la segunda mitad no existieron.

Antes del minuto 10 el Sevilla tuvo otra oportunidad clarísimas para ponerse 2-1 en un disparo en bolea que Duscher envió a la grada cuando tenía a Kanouté y a Luis Fabiano en posiciones francas de gol.

El Sevilla lo intentaba y lo intentaba, tenía prácticamente siempre el balón y tuvo también el segundo gol en un remate entre la cabeza y el hombro de Mosquera y en un disparo que paró César a bocajarro.

Finalmente casi en el minuto 90, en un corner sacado por Renato que salió al cuarto de hora de la segunda parte por Duscher, y tras varios rebotes en el área el balón quedó suelto en el area chica donde Sebastien Squillaci de un fuerte disparo perforó la meta valencianista.

El Sevilla fue justo ganador. El Valencia tuvo sus opciones, con un disparo en la primera mitad que sacó Escudé y con un cabezazo en la segunda prácticamente en boca de gol que Palop tuvo la fortuna que le dió en el cuerpo. Pero el juego del Valencia, muy rácano, muy lejos del equipo grande que es, le hizo merecedor de perder. Espero que el Valencia en un futuro recupere la senda del buen fútbol y solucione los problemas económicos que tiene, ya que fútbol necesita a un equipo grande y señor como el Valencia.

Comentario aparte para dos futbolistas del Valencia:

César Sánchez: En la segunda mitad una media de entre 16 y 20 segundos cada saque de puerta. Vió una amarilla y debió ser expulsado.

Marchena: Si corriese de la misma forma que protesta, muy probablemente Bekele se tendría que dedicar otra cosa. Protesta todo, absolutamente todo, tenga razón, no la tenga, sea absurdo, no lo sea. También debió ser expulsado.

Ahora Gijón y después el Athletic, gran semifinal con partido de ida en Sevilla. Los sevillistas a llenar el Ramón Sánchez-Pizjuán.

…y sin nubes.

La tendencia actual del traspaso de la mayoría de las aplicaciones de uso frecuente a la nube se encuentra en España con la deficiente calidad de los servicios de banda ancha ofrecido por los diversos proveedores de servicios a los ciudadanos y sus precios excesivos.

La nube tendrá éxito (en algunos segmentos) si los usuarios acceden a los servicios con un tiempo de respuesta aceptable, en caso contrario los usuarios darán la espalda a la mayoría de los servicios de la nube.

Y no solo es la nube, la existencia de mejores servicios de banda ancha en otros países atenta contra la innovación, economía y cultura en España, dejándonos en una situación poco competitiva frente al resto de países, situación que se verá agravada en años sucesivos si no se le pone remedio.

En el blog Externalidades, continúan contando su experiencia tras la contratación de una persona que lleve la gestión diaria de la empresa en la siguiente entrada.

Ya lo comenté en otro post que dediqué a esta decisión de Abiquo. Por muy pequeña que sea la empresa la organización correcta de la misma y una buena gestión resultan fundamentales.

Tiene mucho mérito darse cuenta de esto, ya que aunque parezca obvio no lo es tanto y en empresas tecnológicas ya sean startups, servicios o desarrollos cuesta en muchos casos pasar de una gestión artesanal a una gestión profesional, en la que se midan resultados, gastos, ingresos, rendimientos que permitan un control y una mejora continua de la empresa (ya lo dijo Peter Drucker: “Todo lo que se puede medir se puede mejorar”) y además que se encargue de llevar la pesada carga del día a día que no es nada sencilla y que consume mucho tiempo.

También existe una confusión en que el establecimiento de una organización, un orden en la empresa puede afectar al rendimiento de los empleados y a la cuenta de resultados, yo soy de la opinión que precisamente lo que afecta tanto al rendimiento como a la cuenta de resultados es exáctamente todo lo contrario.

Iniciativas públicas como la proliferación de puntos de acceso libre a Internet o privadas como la red Fon (recomiendo leer esta entrada del blog de Martin Varsavsky) van encaminadas a la consecución de algo que sería muy importante para el desarrollo tecnológico, de la sociedad del conocimiento y la proliferación de dispositivos de utilidad para la vida diaria basados en la conectividad a Internet.

Es complicado que con dinero público se pueda conseguir un roaming global a nivel de núcleos urbanos importantes, debido al importante coste que supondría, es por eso que esta inversión pública debe ir de la mano de iniciativas privadas como FON, en la que los ciudadanos pueden compartir parte de su ancho de banda con otros usuarios de la comunidad FON y a cambio poder acceder a conexión de otros miembros de la comunidad en cualquier lugar del mundo.

La iniciativa FON para crecer más rápidamente necesita:

1) Acuerdos con operadores, sobre todo de ADSL, para que en el router que te proporciona el operador venga ya integrado FON (esto lo comenta Martin Varsavsky en la entrada enlazada anteriormente).

2) Mejora en la calidad, precio y capacidad de ancho de banda que ofrecen las operadores.

¿Qué puede afectar a la proliferación de puntos públicos de acceso a Internet o a la extensión de iniciativas privadas como Fonera?

Pues que hay otros muchos intereses en juego como el de los operadores móviles, que se mueven en el ámbito de la tecnología 3G y que a corto plazo pueden ver afectadas una de sus fuentes de negocio y a medio plazo buena parte de su negocio a través de comunicaciones de voz vía WiFi.

Por mi parte espero que el WiFi sea cada vez más global y que se vayan dando pasitos hasta conseguirlo.