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Archivos diarios: febrero 3, 2009

La base de cualquier proyecto informático es saber qué es lo que quiere el cliente. Esto que parece es muy sencillo es tremendamente complicado, en ocasiones por la dificultad de entender el proceso que quiere informatizar y otras porque no siempre es sencillo sacar del cliente todo lo que quiere.

Un buen analista de requisitos es una pieza fundamental en cualquier proyecto, sin embargo no suele ser un puesto especializado, sino que un analista o varios llevan el proyecto del principio hasta el final. De hecho en ninguna de las empresas con las que he trabajado y en ninguno de los proyectos en los que he trabajado me he encontrado con un técnico especializado en análisis de requisitos.

Yo particularmente apostaría por intentar encontrar un especialista en este área, ya que alguien que consiga plasmar en un papel con claridad que es lo que quiere el cliente traducido a un lenguaje que entienda éste y el equipo va a trabajar con el proyecto va a ahorrar muchos problemas al mismo.

Es una garantía para el cliente y para el proveedor que el análisis de requisitos esté por escrito y se obtenga la aprobación de ambos y a ser posible que quede también reflejada dicha aprobación de alguna forma.

En un mundo ideal con un cliente ideal y un analista de requisitos ideal el análisis de requisitos saldrá perfecto, en el mundo real no es así, sobre todo si el sistema de información que hay que implementar es muy complejo desde el punto de vista funcional. Un analista de requisitos excelente hará que casi todos sus análisis no requieran ningún tipo de ajuste y que cuando lo requieran sean menores.

Si hay que hacer ajustes en un análisis de requisitos se hacen, ya que lo importante es que el cliente termine satisfecho del producto, pero es fundamental que esos ajustes se produzcan en las etapas más tempranas del proyecto y es básico que el cliente sepa las consecuencias de futuras o posibles modificaciones en el análisis de requisitos en fases posteriores del proyecto, es decir, que el producto sufrirá retrasos, que rehacer cosas implica un coste que tendrá que asumir, etc…

Hacer una aplicación que verifique los requisitos no significa una ejecución óptima del proyecto, hay muchos más factores, pero esto no debe minusvalorar el análisis de requisitos, ya que permite delimitar el alcance del proyecto (si no se delimita se corre el riesgo de que el proyecto no termine nunca) e indica el resultado final que espera el cliente.