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Archivos diarios: febrero 11, 2009

He visto hace un momento la presentación y dos pasodobles de la comparsa “Los Piratas” de Antonio Martínez Ares, ganadora del primer premio en su modalidad en el año 1998.

No sé qué musa o qué ángel le vino a ver cuando hizo esas letras y esa música.

La economía de la atención no es un concepto nuevo, de hecho desde siempre, los anuncios más caros se asociaban a los programas más vistos de televisión o a los periódicos de mayor tirada.

No obstante, el auge de Internet y la competencia que existe en este medio, ha provocado que la economía de la atención haya alcanzado otra dimensión.

Si en Internet quieres vender algo, ya sea un producto, una imagen, una idea, necesitas que el público llegue hacia ti, un audiencia que es muy grande, pero que también tiene una infinidad de alternativas para dirigir su atención. De esas posibilidades ganará la que consiga en mayor medida atraer la atención del público y fidelizarla. La atención es relevancia y al fin y al cabo dinero, ya sea por la venta de tus servicios o productos o por el alquiler de esa atención a terceros interesados.

En Internet la audiencia es exigente, esto es provocado por la gran cantidad de contenidos que existen, muchísimos de ellos de calidad y por tanto si tu oferta no es buena o no mantienes su atractivo a lo largo del tiempo, el público optará por otra posibilidad que sí consiga captar su atención.

Esta característica, hace que el contenido de la red sea cada vez de mayor calidad en todzs las temáticas. Esto no es la televisión por muchos canales que tenga la misma, estamos en un medio con una gran competencia en el que solo consiguen atención estable los mejores.

Prácticamente cualquier puede tener protagonismo en la red un día, pero mantener ese protagonismo, esa atención de manera constante es una práctica que requiere dedicación y talento. En la economía de la atención se cumple por tanto la máxima de que la complejidad de llegar es mucho menor que la de mantenerse.

Esa economía de la atención se extiende a otros ámbitos de los negocios, donde es básico para vender tus productos que te presten atención, que sepan, por tanto, que existes y que lo que tienes es bueno. No te esfuerces solamente en hacer un producto de calidad ya que este esfuerzo debe venir acompañado por una estrategia para conseguir y mantener la atención.