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Archivos diarios: marzo 6, 2009

De nada te sirve tener los sistemas de información más maravillosos del mundo. Al final, los sistemas se irán al traste si el rendimiento es deficiente.

Los usuarios quieren agilidad cuando utilizan un programa, no quedarse esperando a que la aplicación cambie de una pantalla a otra.

Es cierto que el rendimiento puede ser provocado por el sistema ya sea por un deficiente diseño o codificación del mismo o de algunos de los componentes externos que tiene que utilizar y si es así hay que buscar soluciones cuanto antes (de hecho, en un mundo ideal un programa así nunca debería haber llegado al entorno de producción, pero claro, eso es en un mundo ideal).

No obstante si las comunicaciones no son buenas, da igual el esfuerzo dedicado a optimizar el software, ya que irá de pena. Lo peor de todo es que los usuarios al final siempre echan la culpa al sistema de información, ya que ellos lo único que entienden es que el sistema va a pedales y por tanto, siempre caerán las culpas sobre el producto software.

Otra fuente de mal rendimiento de una aplicación es una mala configuración o una carga excesiva del servidor de aplicaciones, del sistema de gestión de base de datos (o de las máquinas que las sustentan), probablemente hable de esto en un post más adelante.