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Archivos diarios: abril 7, 2009

La certificación de calidad es vista por muchas personas como algo incómodo, que genera un trabajo adicional, que es burocrático, etc, etc, etc…

Mi organización y el departamento al que pertenezco no son una excepción a esta forma de pensar.

Todo depende del punto de vista con el que veas la certificación, es decir, si la certificación tiene como objetivo último conseguir y mantener el sellito, es cierto que los trabajos que derivan en alcanzar ese objetivo se vean como poco necesarios y que además originan un esfuerzo adicional a las tareas del día a día. Sin embargo si la certificación se ve como una estrategia para conseguir una mejora continua, ya no es un elemento extraño, sino un elemento que acompaña al trabajo habitual y que a la larga obtiene beneficios superiores al esfuerzo que se necesita para mantener la certificación.

La clave está en adaptar el trabajo de consultoría previa, que es el trabajo que define cuáles son los procedimientos que se deben seguir y los indicadores, a la realidad actual de la empresa y a partir de ahí tratar cada año de dar un pasito hacia adelante. ¿Qué la certificación te obliga a documentar? Es que la obligación de cada proyecto de desarrollo de software es documentarlo, haya o no sello de por medio, ¿qué cuesta mucho documentar? sí, pero tal vez es que no se está siguiendo una estrategia adecuada, por ejemplo, si se incorpora una herramienta CASE a los desarrollos, el proceso de documentación no es costoso, sino una parte más del desarrollo, otro ejemplo, si las notas de una reunión la tomamos sobre un soporte digital, hacer el acta luego resulta más sencillo y rápido, más ejemplos, si la gestión de proyectos se realiza a través de un software especializado y se revisa y actualiza períodicamente (siendo el período reducido), no cuesta tanto, etc, etc…

Si de mi dependiera (cosa que no es así), empezaría a dar los pasos necesarios para certificar el departamento al que pertenezco, para empezar en ISO 9001 y por las características de la organización a la que pertenezco en ISO 14001. Una vez consolidadas ambas certificaciones, podríamos pensar en certificaciones más especializadas como por ejemplo, ISO 20000.

No hay que tener miedo a las certificaciones, sino simplemente verlas como un juez independiente que se encarga de verificar cada cierto tiempo que vas mejorando en tus procesos internos y eso es necesariamente bueno.