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Archivos diarios: mayo 13, 2009

El boom de las .com, comenzó tras la salida a bolsa de Netscape en 1995, donde las acciones multiplicaron su valor en poco tiempo. Este boom duró hasta los años 2000-2001. En los años del boom, mucha gente se hizo multimillonaria de la nada, muchos multimillonarios se hicieron menos millonarios y otros se arruinaron. Era la era del dominio de Internet por parte de las empresas, la Web 1.0, en la cual los usuarios de la World Wide Web, eran eso, solo usuarios y no parte de la misma.

No obstante, la fiebre del oro de Internet, no paró ahí, sino que personas, unas más conocidas, otras más anónimas han hecho una gran fortuna, en base a ideas y tecnologías que han tenido una gran repercusión. Un claro ejemplo de todo esto lo tenemos en Larry Page y Sergey Brin, que si bien comenzaron su negocio en 1998, en pleno auge de las .com, fue años más tarde, cuando se hicieron con la hegemonía de los buscadores y empezaron a ofrecer servicios que les ha convertido a ellos en multimillonarios y a su empresa en una referencia.

Como he comentado, han sido muchos los casos de éxito (y también de fracaso), como los de Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim, fundadores de Youtube, que se terminó vendiendo a Google por unos 1650 millones de dolares en acciones.

Todavía hay muchos buscadores de oro, intentado dar con la beta que les haga conseguir El Dorado. Muchos de estos buscadores de oro, caen a mi juicio en errores del boom de las .com, la precipitación, las prisas y la codicia.

Si la idea es buena ya sea porque se ha creado una tecnología nueva, se ha mejorado o has hecho la mejor implementación de una ya existente o has hecho conseguido atención, si la sabes vender y desarrollar, muy probablemente se alcance el éxito.

Si lo que se vende es humo, en la mayoría de los casos, por muy bien que se venda, lo más probable es que se fracase, ya que el mayor conocimiento de la red, de su comportamiento, su nueva filosofía y la experiencia tras el fracaso de las .com, hace con los inversores se lo piensen muy bien antes de mover una pieza.