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Archivos diarios: mayo 27, 2009

Hace poco me enteré del ascenso de una persona en una empresa que nada tiene que ver con el desarrollo de software, pero me vale como ejemplo de lo que quiero contar en este post.

Esta persona, que siendo muy joven ha sido ascendido a un puesto de alto nivel en su compañía, es una persona normal, es decir, no es un un genio, en su gremio no es un especialista que esté por encima de la media, no posee tampoco una formación por encima de la media de los que se encontraban en su anterior puesto, me consta que tampoco peloteaba más allá de la media y que no tenía enchufes. Sin embargo, le han ascendido a un puesto directivo.

¿Cómo es posible entonces que se haya ascendido tan rápido y tan alto? Quitando el factor suerte, que seguro que lo ha tenido (ya he comentado en muchas ocasiones lo esencial que resulta estar en el sitio justo en el momento adecuado), la clave está en que tenía las cosas muy claras, es decir, su misión era desarrollar negocio y a eso se ha dedicado, ¿qué después al trabajo saliera mejor o peor? Pues hombre, supongo que intentaría que el trabajo fuera bueno, pero a él le medían por el incremento de la facturación en su área de negocio y ese fue su objetivo, para incrementar ese volumen de facturación, tenía que vender, para ello visitó clientes, una y otra vez y se presentaba a todas las ofertas que tenía que ver con el negocio de su compañía, ¿el resultado? Superó muy muy ampliamente los objetivos que su empresa le marcó durante dos años consecutivos. Eso le ha valido el ascenso.

¿Cuál ha sido su mérito? Tener las cosas claras y saber lo que su empresa esperaba de él y esforzarse para darle a la empresa lo que le demandaba. Al final su empresa y él han salido beneficiados y como recompensa le han dado un puesto directivo.

Independientemente de que yo nunca estaré de acuerdo en una política de empresa basada en el pan hoy y hambre para mañana, es decir, de nada vale vender hoy si no haces el trabajo bien y mañana no te llaman, sí que valoro que una persona tenga claro que se puede prosperar en el terreno profesional alineando sus objetivos a los de su empresa y esforzándose por su crecimiento porque vendrá de la mano con el crecimiento de su empresa.