archivo

Archivos diarios: junio 8, 2009

En un departamento TIC de una organización en la que no ha alcanzado el tan deseado y necesario nivel de departamento directivo, sus componentes son chicos y chicas para todo (en esto post me voy a centrar en el caso que se produce con más frecuencia y es que los Departamentos TICs sean sumideros de marrones, sin además tener peso en la toma de decisiones de la organización, con esto no quiere decir que en general y en su conjunto el personal de los Departamentos TIC se convierta en chicos y chicas para todo), es decir, al no estar el departamento TIC en el ámbito donde se toman decisiones, está sometido a la inercia del resto de departamentos, lo que provoca que al no existir una planificación clara y ser siempre un receptor de tareas/marrones, se producen demasiado a menudo situaciones donde la carga de trabajo entrante es superior que la que se puede ir liberando.

Esto obliga a tomar una serie de medidas, como por ejemplo meter más y más personal, reduciendo además el nivel de exigencia en el proceso de reclutamiento. Pero claro meter, más personal no representa ninguna solución, ya que el personal que entra a no ser que conozcan previamente el negocio y las tecnologías y tengan una gran capacidad tardará en dar resultados. Además, el presupuesto dedicado a gastos de personal no es ilimitado y además, en el caso de que se pueda, tampoco se puede crecer desorbitadamente porque de lo contrario, cuando se reduzca la carga de trabajo, el departamento se quedará con un montón de gente con los brazos cruzados y eso dará lugar a situaciones donde sea necesaria una reducción de personal.

Lo de chicos y chicas para todo, lo digo porque si un Departamento TIC no pinta nada en la organización, pero sin embargo, le delegan un montón de responsabilidades en el desarrollo o mantenimiento de un proyecto software, al final, además de técnicos en informática, nos tenemos que convertir en juristas, biólogos, economistas, etc… y no lo digo porque en el proceso de realización del análisis funcional sea necesario coger algo de culturilla para hacerlos convenientemente, sino porque al final, en demasiados casos, se dejan muchos aspectos oscuros sin cubrir en la definición del sistema que recaen sobre el analista (es labor de un buen analista intentar que el número de puntos oscuros sea el menor posible, pero en muchas ocasiones no depende de este perfil sino del grado de implicación y proactividad del usuario o usuarios que participan en la definición del sistema) o el jefe de proyecto, los cuales tienen que adoptar la determinación de cubrir esos puntos oscuros, con el sobreesfuerzo que conlleva, sobreesfuerzo que todavía es superior, si hay que estar continuamente en el proyecto persiguiendo al conjunto de personas que te tienen que atender para obtener la definición del sistema de información.

Eso de que los componentes de un Departamento TIC seamos chicos y chicas para todo se tiene que acabar, ya que afecta directamente al resultado y calidad de los proyectos. Cada departamento y los recursos humanos que lo componen deben asumir sus responsabilidades. Evidentemente, todo este cambio debe venir impulsado desde la alta dirección de la organización.