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Archivos diarios: agosto 19, 2009

El spam, pese a que cada vez visite menos nuestros buzones, es un problema de importantes proporciones y sigue ahí y desgraciadamente seguirá por muchos años. Pese a que como he comentado, las proporción envío/aceptación es cada vez mayor, es tan barato enviar spam (coste prácticamente nulo y nulo si se utilizan terceros ordenadores (cuando un ordenador personal, actúa como un zombie haciendo el trabajo sucio de enviar spam)) que es difícil llegar al punto de ruptura que será cuando el coste de enviar spam (más los beneficios esperados) esté parejo a los ingresos.

Tan problemático resulta el spam, que hay predicciones, como la que realiza Ferris Research que indica que los costes derivados por el spam a nivel mundial serán de 130.000 millones de dolares en el año 2009.

Aunque el problema sea de difícil solución, lo que no se puede hacer bajo ningún concepto es bajar los brazos. Nosotros, los usuarios normales de Internet, lo más que podemos hacer es no hacer caso (eliminar directamente) al spam que llegue a nuestros buzones y no sea neutralizado por los servicios antispam y por supuesto, no ejecutar ningún fichero que llegue en ellos y bajo ningún concepto contestar.

También es importante que los gobiernos de los distintos países vayan más allá en la lucha contra el spam, aplicando contra estas prácticas una normativa más severas, así como unas medidas disciplinarias en caso de incumplimiento bastante importantes, de manera que de esta forma el beneficio esperado por los spammers por sus prácticas sea más alto, ya que el riesgo que tienen que soportar es mayor y por tanto haga más sencillo llegar al punto de ruptura.

En España la LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información), establece en el artículo 21.1 que “Queda prohibido el envío de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas”, siendo infracción muy grave “El envío masivo de comunicaciones comerciales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente o el envío, en el plazo de un año, de más de tres comunicaciones comerciales por los medios aludidos a un mismo destinatario, cuando en dichos envíos no se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 21.”. Una infracción muy grave en la LSSI está sancionada por una multa entre 150.001 y 600.000 euros. No obstante, el principal problema de todo esto es cuando la acción es desarrollada en un país fuera de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo. Si las acciones que se realizan tuvieran repercusiones penales, se aplicará también la legislación penal correspondiente.

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