archivo

Archivos diarios: septiembre 11, 2009

Se habla muchas veces de la mala fama de determinadas empresas en cuanto a la excesiva duración de las jornadas de trabajo.

Mi visión sobre este asunto es la siguiente:

1) Para tener picos de trabajo importantes durante grandes períodos de tiempo, resulta más decisivo las características del proyecto que la empresa en cuestión, es decir, habrá casos en los que en esas empresas tan criticadas se esté estupendamente y casos donde en empresas con mejor prensa se esté fatal.

2) ¿Qué la empresa influye? Evidentemente, pero provocada por sus proyectos. ¿Cómo influyen las empresas en los proyectos? Pues generalmente por aplicar políticas agresivas, ya sea para ganar proyectos (infravalorándolos) o para ganar el máximo dinero posible en los mismos (disponiendo menos recursos en el proyecto de los que se necesitan para ejecutarlo), en cualquiera de los dos casos el resultado es exáctamente el mismo, mucho trabajo, pocos recursos. Si se aplican políticas agresivas en un número considerable de contrataciones quiere decir que existirá un número considerable de proyectos donde el personal que trabaja en los mismos se deberá esforzar un porcentaje por encima de su jornada laboral para que alcance unos ratios de beneficios aceptables para la compañía. Como consecuencia de lo anterior, al existir un elevado número de proyectos donde no está proporcionado el trabajo con los recursos, existirán un elevado número de trabajadores descontentos y por regla general los trabajadores descontentos suelen hablar, ya sea en público o en privado y esto es lo que provoca la mala prensa.

Independientemente de que piense que infravalorar proyectos informáticos sea pan hoy y hambre para mañana (además de ser muy negativo en general para el sector), es respetable que una empresa intente subsistir y/o conseguir los mayores beneficios posibles (en caso contrario no tendría sentido la existencia de la empresa), pero deben tener en cuenta que estas políticas agresivas se pueden volver en contra, ya sea por no conseguir proyectos con el nivel de calidad suficiente (muchas veces por muchas horas que se eche a un proyecto por los recursos que participan en él, si estos son demasiado pocos no podrán hacer milagros) o porque la rotación del personal sea tal que sea difícil consolidar equipos, lo que también afectará por un lado al acabado de los proyectos y al nivel de productividad.