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Archivos diarios: septiembre 24, 2009

El concepto de sistemas abiertos surgió como una respuesta al crecimiento desorganizado que tuvieron las TICs desde poco antes de la aparición de los ordenadores personarles, época en el que el coste de tener una infraestructura informática se redujo lo suficiente para que se popularizase su uso en el ámbito corporativo. Este concepto pese a que apareció a finales de la década de los setenta y principios de los ochenta y que propició una estabilidad en el sector en la década de los noventa y en la actual, es algo que sigue siempre de actualidad, ya que choca contra los intereses de determinadas compañías del sector.

¿Cuál fue la causa que dió origen a los sistemas abiertos? Pues la existencia de múltiples soluciones hardware y de software cada una de las cuales era incompatible con las demás. Por ejemplo, si una empresa disponía de un software de contabilidad que le resultaba óptimo para su gestión, además de tener almacenada la información de mucho tiempo y sin embargo el equipamiento físico que daba soporte a ese software empezaba a quedarse obsoleto (o se estropeaba), si quería seguir utilizando ese software, tenía que comprarse un hardware compatible con el anterior que sería de la misma marca, aunque existiesen soluciones en el mercado más competitivas en cuanto a funciones y/o precio. Otro ejemplo podría ser al revés, es decir, la empresa utiliza un software de contabilidad que no se ajustaba a las necesidades de la empresa, pero había hecho una inversión importante en infraestructuras y equipos informáticos que todavía estaba lejos de amortizarse y resulta que tras un estudio descubren que la mejor solución la proporciona otro software que es incompatible con la infraestructura hardware instalada.

Esta situación que hoy en día puede resultar un tanto chocante (no tanto si nos ponemos a pensar en ejemplos que suceden hoy día), era el día a día con el que tenían que enfrentarse las organizaciones en aquella época y no solo eso, ya que me he centrado en dos ejemplos muy concretos, cuando podía contar muchísimos más.