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Archivos Mensuales: septiembre 2009

Últimamente está muy de moda lo de hacerse una marca personal o mejorarla (a través de la red) y yo lo veo bien. De hecho, ¿quién sabe?, lo mismo algún día salgo del armario, digo quién soy y dónde trabajo, me compro un dominio y me monto un blog con WordPress en un servidor, ya veré (algunos de los lectores de mi blog ya me conocen, porque ya eran amigos y/o compañeros antes de empezar con esto y más de uno que lo lea asiduamente (o me googlee) podrá hacerme un perfil y más o menos tenerme situado en un tipo de trabajo en un tipo de organización).

Lo de hacerse una marca personal es una forma de venderse a uno mismo aunque también, puede ser una forma de que no te compren, es decir, hacerte con una marca personal es una apuesta, aunque si uno sabe qué puede decir, qué no puede decir y qué debe decir (y publicar, ya que no todo tiene por qué ser texto y ya sabéis que una imagen vale más que mil palabras) en un blog (o en un conjunto si se tiene uno o varios personales y se colabora en otros), en Twitter o en cualquier red social no te asegura tener éxito, no te asegura ganar atención, pero por lo menos te puede evitar que tu marca tenga connotaciones negativas.

Como ya dije hace poco (reflexionando sobre un post de Borja Prieto), escribiendo un blog o participando asiduamente en las redes sociales no te hace rico, pero sí te puede hacer ganar dinero si te haces con una marca y te pones a dar conferencias por aquí y por allá, te contratan de consultor estratégico y/o para escribir columnas en prensa digital (o tradicional). Evidentemente eso no es sencillo y solo unos pocos (muy pocos) que llegan a hacerse con una marca sólida, bien relacionada, bien vendida y que han conseguido generar atención lo consiguen (esto requiere un gran esfuerzo (escribir mucho en el blog y leer y responder los comentarios, participar en otros blogs (aunque sea haciendo comentarios) y en otras redes sociales, asistir a múltiples eventos, si te haces lo suficientemente conocido colaborar con medios, etc…), gran preparación y, muy importante, una buena y extensísima red de contactos). Por tanto, el objetivo final de hacerse con una marca personal no debería ser este último (el de hacerte prácticamente un profesional de la divulgación en el campo profesional al que pertenezcas) o por lo menos no se debería considerar antes de haber alcanzado muchísimas metas intermedias. Es como si tras lanzar un producto tu empresa quisiera conseguir un segmento de mercado de la noche a la mañana, a veces se consigue, pero no es lo que suele pasar.

A todo lo anterior hay que sumar como dificultad para hacer que tu marca genere atención es la gran competencia que existe, lo cual se ha agravado con la moda de las marcas personales y lo sencillo que resulta conseguir los medios para dar a conocer dichas marcas (pero insisto, una cosa es que los medios sean sencillos y gratuitos y otra es que se consiga que tu marca tenga repercusión). Por tanto, en la actualidad una marca personal que se lance lo tiene más complicado que si esa marca se hubiera lanzado hace unos años (¿puede haber excepciones? Sí, pero las excepciones, son eso, excepciones) y lo tendrá más fácil que si se lo plantease dentro de unos años.

Un aspecto importante que quiero señalar es que dependiendo de los objetivos que se busquen con la marca personal generar una gran atención puede resultar algo secundario, lo mismo para conseguir los objetivos que pretendes con la marca es suficiente con que se llegue a una audiencia muy concreta (a un entorno más local o a un colectivo determinado). No obstante, en este artículo me he centrado en lo que sería genéricamente conseguir una marca personal en la red y que tenga repercusión suficiente para que ésta tenga el peso necesario para llegar al objetivo u objetivos que haya tras la consecución de dicha marca.

En mi opinión el primer objetivo (en muchísimos casos será más que suficiente) de conseguir una marca personal, debe ser dar a conocerte desde el punto de vista profesional y cuáles son tus ideas y experiencias. Una buena marca personal te hará que tengas más peso en el mercado y también la empresa que te contrate (o te paga en la actualidad), ya que la marca de una empresa también se encuentra influida por la marca individual de cada uno de sus empleados (evidentemente depende del tipo y tamaño de la empresa el peso que pueden tener las distintas marcas individuales). De hecho (y es mi opinión) las empresas deberían favorecer el desarrollo de las marcas individuales de los empleados que quieran hacerlo (no deja de ser otra apuesta, ya que el prestigio de los empleados, además de hacerlos más caros, les abre puertas en otros sitios, pero en cualquier caso la fuga del talento se puede producir siempre).

Hacerse con una marca personal, como indiqué antes, no es sencillo, ni siquiera ese primer objetivo de darte a conocer, ya que para eso necesitas ganar atención y la atención cuesta muchísimo conseguirla y retenerla.

Como todas las marcas, la personal también puede estar sujeta a críticas y estas además suelen crecer conforme se va ganando en popularidad, ya que es lógico que con audiencias mayores surjan en proporción un mayor número de personas que no estén de acuerdo con lo que comentas. Por tanto, en este juego hay que saber que críticas van a existir, una más constructivas otras menos y que hay que sabir convivir con ellas.

Los lectores habituales de mi blog, me habrán visto siempre muy crítico con la postura y comportamiento de los usuarios, pero también habrán tenido la oportunidad de apreciar como defiendo que el resultado final de un producto debe ser siempre satisfacer al usuario y no solo funcionalmente.

Los usuarios son unos de los mejores maestros que pueden tener los profesionales de las TIC en general y los que se dedican al desarrollo de software en general y no me refiero a los directores usuarios o usuarios que actúan de enlace para capturar los requisitos o participar en diversas fases del proceso de desarrollo de software, sino el usuario de paisano, el que no ha tenido nada que ver en el desarrollo y se encuentra delante de un programa que generalmente siempre le causa más problemas que soluciones.

Es muy enriquecedor (aunque quema bastante) trabajar con los usuarios sin filtros (Centros de atención a usuario de por medio) e incluso con filtros de por medio si de alguna manera puedes leer lo que solicitan o incluso tienes que ponerte en contacto con ellos (otra forma muy interesante de conocer a los usuarios es a través de los cursos de formación). Hasta que uno no trata con usuarios, no se tiene una percepción real de lo que es el desarrollo de software. Se puede ser un técnico excelente, extraordinario, fuera de lo común, pero sin el trato con los usuarios se pierde una pizca de realidad que considero muy importante.

Yo noto muchísimo cuando un profesional de la informática ha trabajado con usuarios y cuando no. Cada uno da importancia a cosas distintas en el proceso de desarrollo de software (la diferencia en algunos casos es inapreciable y en otros bastante significativa).

Hace un tiempo tuve la oportunidad de leer en un foro el debate suscitado entre un par de personas en el que una hacía referencia a la calidad de la documentación que le generaba un determinado proveedor y otra hacía mención a la calidad del código que le generaba otro proveedor. Por lo visto ambos conocían a los proveedores y precisamente lo que destacaban de uno era lo que le faltaba al otro.

¿Cuál es mi opinión al respecto? Pues que si bien es valorable que un proveedor entregue documentación de calidad y otro entregue código de calidad, ambos tendrían mucho que aprender de un proveedor que entregue una buena documentación (aunque no sea excelente) y además un buen código (aunque tampoco sea excelente).

Entiéndase por calidad no sólo el continente, sino el contenido (sobre todo el contenido), porque se puede entregar una documentación excepcional que para nada refleje en su conjunto lo que el usuario desea y se puede entregar un código que saque roce el diez en la realización de las pruebas unitarias y en una revisión estática de código, pero que después no verifique el conjunto de requisitos funcionales.

No obstante, hay un aspecto que es importante señalar: una documentación de calidad siempre es un buen punto de partida, una mala (o nula) documentación supone siempre un riesgo muy importante para el proyecto.

Historias como las de Steve Jobs y Steve Wozniak, son todavía posibles en la actualidad. En la informática queda todavía muchísimo por inventar y la clave es encontrar una idea que cale en la comunidad o sea lo suficientemente innovadora para crear una nueva tendencia o interesar a una empresa como complemento o incluso motor de sus productos.

No hay nada más que ver, por ejemplo, el cambio de enfoque que en Internet produjo la web 2.0 y las distintas soluciones técnicas que han salido desde entonces (y que no paran de salir ya que soluciones como Twitter, Facebook, Flicker, Picasa, etc… son relativamente recientes). En el mundo 2.0 todavía no está todo explotado, la clave es seguir innovando.

La administración electrónica es otro campo donde todavía queda mucho por hacer, porque incluso aunque sea un concepto un tanto antiguo (en realidad muy desgastado por haberse hablado tanto, aunque todavía quede mucho por hacer) el grado de penetración de la misma tanto en España como en el resto del mundo deja muchísimo margen de maniobra.

La Green IT, la cloud computing e incluso la grid computing (aunque este más antiguo) son otros campos relativamente nuevos en los que la capacidad de innovación es prácticamente ilimitada, ya que pese a que hay mucha teoría sobre la mesa, el número de implementaciones realizadas en estas tecnologías todavía es muy reducido (en relación a todo lo que se habla y se escribe de ellos) y el número de implantaciones también lo es (para el mercado tan grande que existe).

En el mundo del desarrollo puro y duro de software tambień hay mucho que inventar y potenciar, como por ejemplo los generadores de código.

Estos son simplemente algunos ejemplos de conceptos o tendencias en los cuales se puede seguir innovando, pero las posibilidades son prácticamente ilimitadas.

Por tanto, todavía (y durante muchísimo años) habrá lugar para que aquellas personas creativas y con talento sigan poniendo sobre la mesa soluciones innovadoras que puedan cambiar sus vidas y hacer el mundo un poquito mejor.

En resumen, mi visión sobre la Green IT es muy positiva y por lo menos es algo que debería plantearse en las organizaciones aunque sea a largo plazo. También es necesario que se sea consciente de que una migración de las políticas actuales en materias TIC de la organización a este modelo puede ser realmente complejo (o incluso desaconsejable) para muchas empresas e instituciones y que tal vez lo más adecuado sea, por un lado, la solicitud de asesoramiento experto, a ser posible que haya participado en un proceso de migración hacia políticas e infraestructuras Green IT en alguna organización con características similares (sé que pido mucho) y a través del mismo establecer una estrategia (siempre y cuando del estudio se estime la viabilidad del proyecto) para la realización de la migración.

Ante todo, el departamento TIC tiene que seguir prestando un servicio, del cual dependen en gran medida los procesos de la organización, por eso hay que tomarse estas cosas con calma y no sucumbir ante esta moda (digo que es una moda, no en sentido peyorativo, sino porque realmente es un concepto muy de actualidad en los últimos tiempos) sin tener una estimación de la viabilidad de la operación y un plan.

Algunas de las políticas para la implantación de un modelo Green IT pueden ser las siguientes (como he comentado en el anterior post, pero creo que es conveniente volver a indicarlo ya que este tipo de asuntos suele generar polémica, estas soluciones pueden funcionar mejor o peor en función de la organización (o incluso no funcionar) y por supuesto, no adecuarse a la naturaleza de los servicios TIC internos o externos de la organización o la propia filosofía de empresa):

– Virtualización en centros de procesos de datos. Las soluciones basadas en particionamiento o en la disposición de máquinas completas para realizar tareas concretas de proceso no consiguen por regla general conseguir un aprovechamiento óptimo de los recursos computacionales, aspecto que mejora considerablemente con la aplicación de técnicas de virtualización que permiten tener diferentes máquinas lógicas funcionando sobre una misma infraestructura física compartiendo dichos recursos.

– Relacionado con lo anterior, eliminación de PCs que actúen como servidor o que sean utilizados esporádicamente por el personal ya sea in situ u online. La mejor solución es virtualizarlos, de esta forma además de dar una solución más coherente, se consigue ahorro energético y de espacio físico.

– Apagado o hibernación de máquinas que realizan soporte a los servidores principales, por ejemplo, asumir carga en puntas de peticiones, a determinadas horas donde la carga es baja o bien utilizar un sistema que los active cuando se supere un determinado umbral.

– Situar los centros de procesos de datos en localizaciones donde la temperatura media no sea alta para reducir de esta forma los recursos dedicados a refrigerarlos.

– Situar centros de procesos de datos en diferentes husos horarios e ir conmutando entre los mismos en función de los horarios donde la tarifa eléctrica sea más baja (esto es una estrategia de la que se habla mucho, pero que tiene que ver más con el ahorro de costes que con la Green IT).

– Externalización de los centros de procesos de datos. En muchos casos la mejor solución puede ser externalizar el centro de proceso de datos en compañías que ya tienen implantada una filosofía e infraestructura de Green IT.

– Una solución, no tan radical como la anterior es la migración de determinados servicios a la nube, beneficiándose de las ventajas de la cloud computing. Al fin y al cabo se trata de externalizar servicios, como por ejemplo el correo electrónico.

– Reducir la carga de aplicaciones en cliente, situando el peso computacional en los servidores. Esto permitirá que no sean necesarios ordenadores tan potentes en los puestos de trabajo, pudiendo optar por soluciones hardware (y software) más óptimas desde el punto de vista del consumo energético.

– Independientemente de lo anterior, adquisición de infraestructuras hardware que hagan un uso más eficiente de los recursos energéticos y además que sus componentes sean reciclables en el mayor porcentaje posible.

– En relación con el reciclaje, es conveniente disponer de una política sobre los elementos hardware de la organización que van quedando obsoletos, donando aquellos que puedan ser reutilizados y los que no entregarlos a centros de procesado de estos elementos ya sean públicos o privados.

– El software también tiene mucho que ver (y no solo por la orientación hacia una arquitectura cliente/servidor), ya que un software no eficiente requiere de más recursos computacionales, los cuales influyen directamente en el consumo energético.

– Teletrabajo. Aunque parezca a priori que no, el teletrabajo también influye en la Green IT, ya que la no utlización de los vehículos particulares para acudir al trabajo permite reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera.

La Green IT es un término muy de moda en los últimos tiempos que mezcla una serie de conceptos y objetivos, los cuales se pueden resumir en dos aspectos concretos: protección del medio ambiente mediante el ahorro energético y el reciclaje y como consecuencia de lo anterior un ahorro económico (no es el fin último, pero las medidas para aplicar Green IT permiten un retorno de la inversión relativamente rápido y una reducción de costes).

La aplicación de una solución Green IT en el ámbito de una gran compañía (o incluso una organización intermedia) no es algo que se debe hacer de buenas a primeras, es algo que requiere una planificación (una estrategia) y un estudio previo de viabilidad realizado por expertos (una organización tiene que prestar un servicio y una migración hacia una solución Green IT realizada en un momento no adecuado o no ejecutada de la forma adecuada, puede tener repercusiones económicas muy importantes). Por otro lado existen, a mi juicio, diversos niveles de aplicación de Green IT, ya que existen diversas soluciones que permiten cada una de ellas avanzar en esta línea, ¿son todas válidos para todas las organizaciones? teóricamente no tienen por qué no serlo, ni aplicadas de forma aislada, conjunta o progresiva, pero no soy un experto en la materia y por supuesto nunca he participado en un proceso de implantación de Green IT, por eso digo que es importante asesorarse muy bien antes de optar por aplicar políticas orientadas hacia la consecución de este concepto.