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Archivos diarios: octubre 7, 2009

¡Qué cierto es el dicho de que es más fácil llegar que mantenerse!, aunque para tener la oportunidad de mantenerse hay que llegar primero.

Muchas empresas dedicadas al negocio de las TIC tiene como objetivo llegar, después Dios dirá. Esa política es pan para hoy y hambre para mañana, aunque en defensa de dicha estrategia cabe decir que por lo menos hoy, que es lo que importa, tienen la comida calentita, mañana nadie sabe lo que pasará, lo mismo el plato sigue calentito.

En cualquier caso, tanto en el ámbito de los negocios como en el profesional, si se quiere plantear una continuidad en la proyección de los mismos, hay que darle importancia a cómo se llega a la meta y una vez que se llega, hacer las cosas en condiciones para no deshacer el camino andado, es decir, si se está ejecutando un proyecto hay que intentar que éste salga adelante y poner toda la carne en el asador, no hacer una faena de aliño, cumplir por debajo del mínimo, echar la culpa al empedrado y encima querer que pasado mañana las cosas sigan igual (o incluso mejor, si la autocrítica es materia ya de por si escasa en el ser humano, ¿qué podemos esperar de las empresas?).

Que sí, que a veces sale bien llegar y mantenerse como sea, que incluso se recompensa (sí, muchas veces se recompensa no hacer las cosas bien que acertar a la primera, ya que se contrata parche tras parche, mantenimiento tras mantenimiento hasta que por fin se hace algo que medio funciona), pero desde mi punto de vista organizaciones con esta política tienen la misma fragilidad que un castillo de naipes o de arena y que tarde o temprano esta política se termina pagando.

Como decía en el primer párrafo es necesario y fundamental llegar, tener esa oportunidad de demostrar la valía, pero hay que tener en cuenta que una vez que se llega a la meta no se acaba la carrera y que después vienen otras etapas más complicadas y que consisten en ejecutar con éxito el trabajo comprometido, es como si un alpinista pensase que una vez alcanzada la cima de un 8.000 ya está todo conseguido y que para bajar de la cima hay una escalera mecánica esperándole. Si se quiere subir otro 8.000, hay que bajar, prepararse y volver a comenzar la escalada.