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Archivos diarios: noviembre 11, 2009

Aunque para muchas personas los conceptos sean iguales, para mi no lo son y voy a tratar de exponer las diferencias en este post.

Un jefe de equipo, lleva la gestión ordinaria de un equipo de trabajo (pudiéndo ser un componente más del mismo, como por ejemplo el analista funcional principal del proyecto): gestión ordinaria del equipo de trabajo, entre las que se encuentra el reparto y supervisión de las tareas, la resolución de cualquier conflicto que pueda haber entre los recursos, la solicitud de personal de apoyo, la sustitución de algún miembro del equipo por otro, la evaluación del rendimiento y productividad, además de poder llevar la interlocución con el cliente para la gestión de la demanda de tareas, etc…

Un jefe de proyectos (que a su vez puede ser jefe de equipo), además de lo anterior, debe ser el encargado del control de costes del proyecto, del cumplimiento de los hitos que se marquen, que se cumplan los estándares de calidad de la empresa y el cliente, de la renegociación con el cliente de los plazos, requisitos del proyecto, resulución de conflictos con el cliente, interlocución con los niveles superiores jerárquicos de la empresa, tener una visión más horizontal de lo que es la empresa, con el objeto de reutilizar trabajos, conocimientos, etc… de otros proyectos que se estén ejecutando o se hayan ejecutado, etc… en el caso de que sea necesario y además deben tener en primer o en segundo plano una visión comercial (de la misma manera que es importantísimo llevar un control de costes del proyecto es muy importante que tengan en la cabeza el concepto de continuidad, ya que si un jefe de proyectos desea mantener su equipo y que no se reparta entre otros proyectos necesita que exista trabajo asignado a los mismos, por no decir, que si desea seguir dirigiendo proyectos, es necesario que existan proyectos que dirigir).

Es decir, si un jefe de equipo tiene ya metido los pies en el fango y tiene ante sí una gran responsabilidad, que no es nada más ni nada menos que el proyecto vaya hacia adelante, el jefe de proyecto está lleno de barro hasta las rodillas, ya que es el que debe dar la cara con el cliente por un lado y por otro dar la cara a sus superiores en la empresa, además de realizar una supervisión general del proyecto, recibir las demandas del jefe de equipo y participar en la vida comercial de la empresa (elaboración de ofertas, creación o búsqueda de necesidades que pueda tener el cliente, negociar pagos adicionales si el proyecto ha superado el alcance inicial, etc…).

Como he comentado anteriormente un proyecto no tiene por qué tener jefe de proyecto y jefe de equipo, ya que una misma persona puede desempeñar ambas funciones, dependerá mucho de las características del proyecto y de cómo se organice la empresa.