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Archivos diarios: noviembre 20, 2009

Para responder a esta pregunta me voy a basar en que por regla general existen dos niveles de calidad, uno el que marca el proveedor del servicio y otro el que marca el cliente.

En el caso de que alguno de los dos o los dos (cliente y proveedor) tengan un nivel de calidad, el nivel de calidad que debe tener el proyecto es aquel que tenga un umbral más alto. Una empresa de desarrollo de software podría aprovechar que el cliente tenga un listón por debajo del suyo para entregar un producto con menos calidad que la media que pretende alcanzar, pero esto aunque permite ganar algunos euros más, al final resulta contraproducente, ya que la calidad es un factor diferencial en el proceso de desarrollo de software (empresas de desarrollo hay muchas, pero que normalmente desarrollen productos con calidad, no tantas) y si se quiere tener la calidad como llave para mantener o incrementar el nivel de negocio, es necesario por un lado que la calidad sea siempre mayor o igual que la que espera el cliente y mayor o igual que el nivel de calidad establecido en la empresa y por otro crear un hábito en los procesos de desarrollo, ya que el establecimiento, seguimiento y exigencia de una calidad determinada en los mismos, hace más sencillo el cumplimiento de la misma en la mayoría de los proyectos. Sin la existencia de ese hábito, el esfuerzo por alcanzar el objetivo en cuanto a calidad se incrementa de manera considerable.