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Archivos diarios: diciembre 4, 2009

Todos los clientes y todos los proveedores no son iguales, esto implica que sea complicado encontrar una fórmula que funcione en todos los casos. No obstante, lo que voy a indicar a continuación es mi visión ante una circunstancia que pasa muy a menudo y que desde mi punto de vista se puede resolver de forma muy sencilla.

Pasa muchas veces que el cliente solicita al proveedor la realización de una serie de tareas ya sea de manera verbal o a través de un correo electrónico y el proveedor queda “indefinidamente” en silencio mientras realiza la tarea (o mientras no la realiza). Al no recibir respuesta o comunicación por parte del proveedor, el cliente (como por otra parte resulta lógico) tiende a mosquearse, ya que piensa que están pasando de lo que ha solicitado, cuando lo mismo el proveedor está totalmente implicado en la realización de la tarea. Es decir, a los clientes nos gusta saber, ¿cómo va lo mío?.

Este posible malentendido se soluciona si el proveedor, mientras realiza la tarea (y sobre todo si la misma dura más de una semana) se pone en contacto con el cliente ya sea verbalmente o por escrito indicando cómo lleva la realización de la misma. Con eso, el cliente se sentirá tranquilo en cuanto a que sabe que lo que ha pedido se está atendiendo. Otra cosa será si se retrasa sistemáticamente la tarea, si esta se entrega incorrectamente, etc…, pero eso son otros problemas y no el que estoy analizando en el presente artículo.