archivo

Archivos diarios: diciembre 14, 2009

¿Qué cualidad prefieres en un empleado?, ¿Compromiso o talento?.

Por mi forma de ver las cosas, no existen solo los tonos negros y blancos, sino que entre ellos existen una gran gama de grises, es decir, cuando tratamos de personas es difícil centrarse solo en valores extremos, ya que cada persona es un mundo complejo. Por tanto y llevando esto a una escala, cada persona tendrá un valor de 0 a 100 en la variable compromiso y otro en la misma escala en la variable talento.

Resulta evidente, en base a lo anterior que la situación ideal es una persona con la máxima puntuación posible en compromiso y talento y que la peor es el caso contrario. También es complicado encontrar ambos extremos (sobre todo en el de máximo compromiso y talento), aunque haberlos, los hay.

Quitando dichos casos, lo realmente complicado está en valorar más el talento o el compromiso. Habrá muchos que estéis pensando, ¿por qué hay que valorar uno por encima del otro? La respuesta que yo daría es que en primer lugar lo que hay valorar son aspectos objetivos y no son otros que los resultados que cada empleado ofrece a la organización, teniendo en cuenta las características de los proyectos en los que han participado y esos resultados se pueden obtener con compromiso, con talento o con ambas cosas. Pero no hay que olvidar que esa valoración mide el pasado (lo que se ha hecho) y no el presente y el futuro.

Y teniendo en cuenta ese aspecto, presente y futuro es por lo que valoro más el compromiso que el talento, sin olvidar que el compromiso sin el nivel suficiente de talento es como un vaso sin agua (lo mismo que al reves, es tener agua sin vaso) y que es fundamental para que una empresa progrese y subsista, existan personas con el talento suficiente (sea o no con compromiso) para marcar esa diferencia necesaria con los demás competidores y sean la chispa necesaria para que la organización siga avanzando.