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Archivos diarios: enero 23, 2010

Los entornos de usuario con un nivel alto de rotación obligan a empezar de nuevo cada cierto tiempo. Esto es una pesadilla cuando gestionamos sistemas de información complejos y/o que tienen informatizados uno o varios procesos de negocio que no resultan triviales, ya que implica volver a formar a buena parte del parque de usuarios y a que durante un tiempo se vuelvan a repetir los problemas, quejas, etc… derivados del periodo de adaptación a cualquier sistema de información.

Esta circunstancia provoca mucho desgaste ya que se tiene la sensación de estar dando vueltas en círculo. Además, esto origina una mayor carga para el Centro de Atención a Usuarios, que deberá estar muy bien dimensionado para que no provoque efectos en los usuarios del resto de sistemas de información de la organización, para el gestor de proyecto que deberá atender a la demanda de formación y a coordinar la gestión del elevado volumen de incidencias y consultas que llegarán y al equipo de proyecto, que tendrá que dedicar tiempo a impartir la formación y a estudiar incidencias que les han llegado escaladas desde el CAU, la mayoría de ellas provocadas por un mal uso de la herramienta (esto a su vez tendrá consecuencias en la misma evolución del sistema de información, ya que los recursos humanos que participan en el proyecto son los que son y si tienen que dedicar tiempo a unas cosas, evidentemente será costa de quitarle tiempo a otras).

Por otro lado, hay que tener en cuenta que los costes de formación no son algo sin importancia sobre todo si el parque de usuarios está disperso geográficamente por territorio amplio.

Por tanto, los entornos con volúmenes alto de rotación es como luchar contra los elementos, ya que es una variable más que afecta a la ya de por sí complicada labor de todo el conjunto de personas que participan en el día a día del mantenimiento y explotación de los sistemas de información de una organización.