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Archivos diarios: febrero 3, 2010

Estoy leyendo un libro llamado “Cimas y Valles” de Spencer Johnson, que trata de manera metafórica de enseñarnos que aunque la vida sea un vaivén de buenos y malos momentos provocados por circunstancias externas e internas a nosotros mismos, no somos, si nos lo proponemos y sabemos manejar las situaciones, una barquilla que se deja arrastrar por la corriente. Si tenéis la oportunidad os recomiendo la lectura del libro, que si bien es cierto que simplifica demasiado cosas que no son tan sencillas de manejar y puede provocar escepticismo si se interpretan literalmente, permite mostrarnos aspectos de la vida y del comportamiento humano que aún siendo evidentes están tan cerca que no los vemos. Es un libro que resulta sencillo de leer y el mensaje que intenta trasmitir llega con facilidad.

Todos los seres humanos tenemos altibajos, forman parte del juego de la vida. Unas etapas donde las cosas salen bien y otras donde bienen mal dadas. Estos altibajos se pueden producir en cualquier aspecto de nuestra vida, por lo que tanto personal como laboralmente a veces tendremos momentos excelentes, otros regulares y otros malos. Es importante asumir que esto sucede y que no siempre es posible estar en un estado donde todo fluya de manera adecuada o de la forma que nos gustaría.

Que el tener altibajos sea un aspecto inevitable, no quiere decir que no podamos hacer nada al respecto, ya que en nuestra mano está reducir el número de malos momentos, así como la duración de los mismos, así como aumentar los momentos buenos y hacer que se prolonguen más. Es decir, habrá circunstancias que no podremos controlar y que nos lleven a buenos y malos momentos, pero también existen situaciones generadas por nosotros mismos que pueden provocar que nos encontremos arriba o abajo. Sobre las primeras situaciones (ajenas a nosotros) nuestra actitud ante las mismas puede influir tanto en su duración como en el provecho que se saque, sobre las segundas al depender exclusivamente de nosotros mismos, podemos manejarlas, si queremos y sabemos, a nuestro antojo.

No basta simplemente con conocer mecanismos o buenas prácticas que sean herramientas que nos ayuden a controlar nuestros altibajos, que si bien ayudan no lo son todo, sino que lo más importante es conocernos y respetarnos a nosotros mismos y a los demás, lo cual aunque pueda parecer lo más sencillo del mundo no lo es.

Por último os dejo una de las múltiples citas que tiene el libro y que se encuentra tanto en su interior como en su contraportada: “Las cimas y los valles está conectados. Los errores que cometes en los buenos momentos del presente crean los malos momentos del mañana. Y tus aciertos en los malos momentos del presente crean los buenos momentos del mañana”.