archivo

Archivos diarios: febrero 11, 2010

Aunque no lo sea. Cuando trates con un cliente, tu equipo es el mejor que existe sobre la faz de La Tierra y todos los que participan en él son unas auténticas máquinas.

Como es lógico esto es una exageración y no es necesario llevarlo a este extremo, pero sí que es conveniente que ante el cliente los miembros de tu equipo nunca sean criticados por otro miembro del equipo de proyecto o de la organización. Estas críticas, no aportan absolutamente nada y casi siempre se terminan volviendo en contra del proveedor, ya que le estás dando al cliente de forma gratuita argumentos para justificar por qué un determinado tipo de proyecto no está funcionando adecuadamente.

Por otro lado, los responsables de proyecto deben dar la cara siempre ante el cliente ante cualquier problema, haciéndose precisamente eso, responsables, de cualquier contingencia que ocurra y defendiendo a los miembros de tu equipo. No es algo agradable comerse una bronca, tenga o no razón el cliente, pero eso está en el sueldo de los jefes de proyecto y en sus funciones y es totalmente injusto que la reciba una persona que está a tu cargo y todavía más si se le falta al respeto, incluso aunque haya metido la pata hasta el fondo. Después ya habrá tiempo de depurar, si fuera necesario, responsabilidades, pero siempre, como he comentado, entre las cuatro paredes de tu organización, ya que los trapos sucios siempre deben lavarse en casa.

Un jefe de proyectos que da la cara por los miembros de su equipo y los trata con justicia gana respeto y credibilidad y proporciona una barrera de seguridad que hace que las personas que trabajan en el proyecto ganen en confianza y se crean lo que su jefe de proyectos le está diciendo. Ambas cosas son muy importantes, ya que un equipo sin confianza es un equipo desmotivado y que produce muchísimo menos y un equipo que no cree en su responsable difícilmente podrá mantener su compromiso y dedicación mucho tiempo, lo que también tendrá consecuencias en la productividad.