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Archivos diarios: febrero 22, 2010

Que este año se van a reducir las posibilidades de contratación informática es algo conocido por todos. Los importantes ajustes presupuestarios en la administración pública, sumado a que las empresas privadas priorizarán muy probablemente otras areas de funcionamiento interno a la mejora de sus infraestructuras informáticas, tendrán consecuencias tanto en el número total de contrataciones que se realicen, así como el importe de las mismas, que se ajustarán hasta el extremo.

Por tanto, al reducirse el número de contrataciones, una posible estrategia para hacer frente a esa contingencia es diversificar, si es posible, las posibilidades de negocio. Esta diversificación se puede instrumentar de diversas formas:

1) Diversificación tecnológica y de tipos de desarrollo: Si tu organización está especializada en una tecnología X y en unos tipos de desarrollo Y, Z y W, ¿por qué no ampliar el alcance de las tecnologías que domina la empresa a un mayor número de tecnologías y a un mayor número de tipos de desarrollo?.

Es evidente que este cambio no se puede producir de la noche a la mañana, que no es algo trivial y que necesita hacerse con planificación. Sin embargo esto no quiere decir, que esta diversificación no se pueda conseguir a medio plazo, la cuestión es proponérselo (para lo que es necesario primero en creer en que la diversificación traerá aspectos positivos) y segundo en realizar una inversión, ya sea en formación de personal interno y/o contratar algún especialista en ese tecnología, sumado probablemente en algunos casos a la adquisición de algún producto software que pueda dar soporte a la misma.

2) Diversificación de los clientes: Lo mismo tu empresa está especializada en un tipo de clientes concreto (empresas privadas, administración pública o en un dominio restringido de alguna de ellas o de ambas). Si se quiere optar a un mayor número de posibilidades de contratación, será necesario ampliar el alcance de los clientes a los que se pretende llegar. Para ello hay que plantearse presentarse a concursos de entidades que antes ni se había pensado en acudir a ellos y sobre todo darse a conocer por esos nuevos clientes a los que se quiere optar, lo que requiere un importante esfuerzo comercial y de marketing.

3) Diversificación geográfica: Es un caso particular del anterior y consiste en ampliar fronteras tanto dentro de tu comunidad autónoma, como dentro de tu país o incluso iniciar aventuras en el extranjero. Esto es como si uno quiere ir a comprar pan y resulta que las que están más cerca de tu casa están cerradas, si se quiere pan, habrá que ir a otras panaderías aunque estas estén más lejos. ¿Qué no es sencillo trabajar a mucha distancia del cliente y esto trae costes adicionales? Evidentemente, pero quien algo quiere, algo le cuesta y la clave en este aspecto resulta en pensar muy bien, cómo afrontar este tipo de proyectos: buscarse socios locales, afrontarlo a distancia con o sin ayuda de socios locales, abrir una oficina en el destino si el proyecto es importante y la puede costear, etc…

Es fácil hablar de diversificación, pero no resulta tan fácil implementarla. Como he comentado, hay una circunstancia que empuja a la diversificación que no es otra que la necesidad. Para que una empresa subsista necesita ingresos, ya que al final el balance empresarial se reduce a la fórmula: ingresos – gastos y si el resultado es negativo, no se podrá mantener mucho tiempo la estabilidad en la empresa, ya que serán necesarias reestructuraciones en la misma para volver a tener un balance positivo y si los ingresos no consiguen mantenerse o aumentar, la otra posibilidad es reducir gastos y todo sabemos que consecuencias trae consigo la reducción de los mismos.

Pese a que la necesidad puede ser un factor importante para plantearse la diversificación, desde mi punto de vista, si no viene acompañado por creerse que la diversificación es beneficiosa (incluso en momentos donde no exista la crisis económica actual), difícilmente se tomarán las decisiones necesarias, instrumentadas mediante la correspondiente planificación, para que esta diversificación, en el caso de que se decida acometarla, realmente obtenga resultados positivos.