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Archivos diarios: abril 28, 2010

Productos y servicios, son dos de las posibles principales fuentes de ingresos de las empresas de desarrollo de software. De hecho hay organizaciones centradas en productos, otras en servicios y otras donde conviven productos y servicios ya sean como elementos de negocio diferentes o bien conviviendo, es decir, se ofrecen productos y junto a ellos servicios o se ofrecen servicios y junto a ellos productos.

Desde mi punto de vista, una empresa dedicada al negocio del software, debe buscar siempre la consolidación de productos ya sea para comerciarlos directamente (con o sin servicios asociados) o para utilizarlos en sus procesos internos y mejorar aspecto tales como la productividad.

Los productos tienen la ventaja de que ya están desarrollados, son mejorables, eso es cierto, pero los costes de esos mantenimientos son relativamente bajos en relación a los ingresos que se pueden obtener de los mismos, a eso hay que sumarle que además los riesgos son mucho menores que la realización de la mayoría de los servicios, en resumen, se pueden tener altos beneficios con un índice de riesgo bajo.

Existen muchas estrategias posibles para obtener productos, que pueden ir desde el I+D, la adquisición de los mismos a terceras empresas, la utilización de software libre (en este caso el negocio estaría alrededor de la personalización de estos productos y/o la prestación de servicios de soporte), hasta el aprovechamiento de los conocimientos y desarrollos realizados en servicios para consolidar nuevos productos (digamos que en este caso el I+D estaría subvencionado por el posible cliente).

Dedicar parte de los recursos de una organización a obtener y comercializar nuevos productos, debe ser una línea estratégica de la misma, es cierto que personal con talento o con visión de negocio es capaz de desarrollar nuevos productos, pero el simple hecho de tenerlos no quiere decir que tengan un retorno económico, para ello se requiere crear una cierta estructura alrededor de los mismos o bien utilizar la misma estructura de la organización para sustentarlos, es decir, necesitan darse a conocer, por lo que tienen que entrar dentro de los procesos comerciales y de marketing de la organización, necesitan una estrategia, por lo que tienen que ser tenidos en consideración por los ejecutivos de la organización, responsables técnicos y responsables de negocio y necesitan equipos de trabajo alrededor de ellos para seguir progresando en su desarrollo ya sea como productos individuales y/o creando un ecosistema de productos alrededor de ellos.

Por tanto, tener en consideración los productos como una parte más del negocio de una organización, debe considerarse un objetivo estratégico (no quiero decir con esto que deba ser estratégico para una organización orientarse a productos, ya que lo mismo con los servicios les va muy bien o su estrategia de negocio va por otros derroteros) y por tanto darle al mismo el protagonismo que se merece y establecer objetivos parciales de obtención de productos y extracción de rendimiento económico de los mismos, es decir, una planificación y unos hitos a perseguir por los mismos.