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Archivos diarios: abril 29, 2010

Hace poco leí en un libro algo que llevo analizando desde entonces. Venía a decir que en el ámbito profesional cada cual tenía unas habilidades y que eran esas fortalezas las que había que seguir potenciando, en lugar de intentar mejorar en otros aspectos para los cuales no teníamos habilidades especiales. De esta manera, podríamos reforzar aquellos ámbitos en los que de alguna manera marcamos la diferencia, para de esta forma marcarla todavía más, en lugar de intentar evolucionar en otros aspectos donde no se destaca y que como mucho nos situaría en la media de los demás. Este planteamiento está muy orientado a que es mejor ser un gran especialista en algo que ser normal en muchos aspectos. Esto puede parecer discutible o no, pero merece una reflexión. En los dos artículos de esta serie, más que centrarnos en las personas propiamiente dichas, nos vamos a centrar en la perspectiva de esa persona en su trabajo, donde surge la discusión de si es mejor que las personas sigan una carrera profesional convencional o es más práctico aprovechar cada recurso en aquellas áreas donde están más capacitados.

Esta última forma de ver las cosas, difiere en cierto sentido de cómo evoluciona la carrera profesional en muchas empresas u organizaciones, donde las estructuras verticales indican el sentido hacia el cual se dirige la trayectoria de un individuo en la misma, sobre todo si quiere sentir algo más de peso en la cartera.

Supongamos que una persona tiene una habilidad especial para programar, que le permite ser tremendamente productivo y que además se siente realizado con esas tareas, ¿por qué no enfocar su carrera profesional hacia la realización de ese tipo de tareas?, ¿por qué ponerlo a realizar tareas de análisis de sistemas de información o gestión de proyectos, cuándo en eso es una persona más del montón o por debajo de la media?. Lo mismo se podría decir al revés, es decir, si una persona tiene una habilidad especial para tratar con clientes, con usuarios, para obtener requisitos, para negociar un contrato, para solventar problemas de gestión, ¿por qué hacerle pasar por una serie de etapas donde si bien puede obtener un aprendizaje que le puede ser de utilidad no es tan productivo como lo es realizando otras tareas?.

Pese a que pueda parecer de sentido común utilizar cada recurso en aquellos ámbitos donde puede ser más productivo, la realidad es que la propia deriva del funcionamiento de una organización hace que no sea así y se produzcan mejoras en las condiciones económicas de un empleado a cambio de realizar otro tipo de tareas donde no se pueda aprovechar su potencial o simplemente no se les dé bien.