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Archivos diarios: mayo 29, 2010

Realizar un mantenimiento o evolución de un producto, de espaldas a los usuarios/clientes del mismo es trabajar a ciegas y cuando se actúa de esa manera, lo más probable es que se esté desarrollando un producto que no se adapta al mercado para el que inicialmente fue concebido, lo cual puede ser un riesgo muy importante, sobre todo si el objetivo no es ese, es decir, si el objetivo no es salir del segmento de mercado con el que quieres trabajar o ampliarlo.

A veces puede que no guste lo que los clientes tienen que decirte, pero mejor eso y tener la oportunidad de rectificar, que encontrarte con que tu producto cada vez se compra menos, perder por tanto cuota de mercado y no tener claro cuáles son los motivos reales (más allá de haber mantenido o evolucionado el producto sin tener en cuenta las opiniones de los que lo compran).

La opinión de los usuarios no sólo debe ser fundamental para el desarrollo del producto, sino que además debe registrarse con el objeto de ser estudiada tanto en el presente, como en series temporales, ya que esto además permitirá estudiar tendencias, lo que también puede proporcionar la capacidad de ser más proactivo y acertar más en esa proactividad.

Obtener el feedback de los usuarios y utilizarlo para desarrollar el producto no es incompatible con planteamientos proactivos, de hecho es recomendable que exista una cierta proactividad, ya que muchas veces aunque se desarrolle un producto acorde a lo que el mercado requiere, si se llega demasiado tarde puede que se pierda mercado. Pero eso sí, la proactividad debe sustentarse como comenté en el párrafo anterior en el estudio de las demandas y necesidades del usuario, además de tener en cuenta la propia evolución del mercado.