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Archivos diarios: junio 6, 2010

Uno de los aspectos que hay que cuidar cuando se comercia con un producto y la relación con el cliente o usuario final la realizan intermediarios, partners o minoristas, es que si no existe una estrategia adecuada en cuanto a la selección de los mismos la misma competencia en el mercado entre ellos o entre minoristas puede terminar con el margen de beneficio del producto, ya que si la competencia obliga a reducir los precios de venta éstos exigiran al nivel superior en la cadena de venta unos precios más reducidos y así sucesivamente hasta que no haya manera de obtener unos beneficios suficientes como para que merezca la pena seguir comercializando el producto. También puede pasar que si no se reducen los precios iniciales de venta, el producto deje de interesar, ya que los que lo tienen que vender en niveles inferiores de la cadena de venta puede que no lo vean interesante desde el punto de vista de los beneficios.

A todo lo anterior hay que sumar que está prohibido a través de las normas españolas de defensa de la competencia imponer un precio mínimo de venta al producto, es decir, en la cadena de venta cada cual decide a qué precio vende pero no puede restringir a qué precio vende el otro. Por ese motivo, la estrategia de selección de la cadena de venta es muy importante, porque de su acierto o error puede depender en gran medida el futuro del producto.