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Archivos diarios: junio 10, 2010

Hace poco en una reunión el responsable de uno de nuestros proveedores comentó: “vosotros tenéis los activos, es decisión vuestra utilizarlos o no”. Me pareció una frase interesante, así que la anoté en mi cuaderno.

Independientemente de que el contexto en que se comentó fuera distinto al que voy a exponer en este artículo, creo que es interesante hacer una reflexión sobre la misma, ya que en muchas ocasiones no potenciamos la utilización de nuestros activos, infravalorando su capacidad y por tanto, perjudicando con ello la sostenibilidad y/o crecimiento de la organización. En otras ocasiones, ni siquiera se tiene conocimiento de todos los activos disponibles, ni cuáles son sus capacidades, lo cual lleva también a su no utilización o su asignación a actividades donde no pueden desarrollar todo su potencial.

Los activos no son sólo recursos humanos, sino también pueden serlo, procesos, productos, componentes, posicionamiento en el mercado, imagen, conocimientos, infraestructuras, etc…, conocer cuáles son y utilizarlos de manera adecuada permitirá una gestión más eficiente y productiva, lo que redundará en un beneficio para la organización y sus integrantes.

También permitirá hacer un análisis de riesgos sobre los mismos y evaluar el impacto que se puede sufrir si se materializan las distintas amenazas que pueden afectar a los activos, así como establecer planes de contingencia que permitan minimizar los impactos y restaurar en lo posible y cuanto antes el funcionamiento y rendimiento normal de los mismos.