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Archivos diarios: septiembre 3, 2010

Julio Linares, Consejero Delegado de Telefónica en el foro del XXIV Encuentro de las Telecomunicaciones realizó una declaraciones indicando prácticamente que el sistema tal y como está actualmente establecido no es sostenible debido a que no es viable económicamente, según él, esto es debido a un incremento en el tráfico provocado por el uso “ilimitado” que muchos hacen de este servicio y también por un aumento del número de servicios disponibles a través de Internet (destacando el acceso a videos) que también influyen en este consumo total de ancho de banda. De esta manera plantea un escenario donde se establezcan distintas escalas de pago en función del uso del sistema. A esto último se suma también el presidente de Yoigo, Johan Andsjö, que es partidario de esa política y vaticina que estos costes adicionales recaerán sobre los usuarios finales en lugar de los proveedores de servicios y contenidos.

A mi juicio lo más preocupante de las declaraciones de Julio Linares es la posibilidad de existencia de tarifas segmentadas según el tipo de servicio de manera que en función de ellas se priorice el tráfico según el tipo de servicio. Mientras que en el caso de establecer tramos en función del tráfico que consumamos no afecta nada a la neutralidad de la red, esta política en caso de aplicarse sí que iría en contra de ello, ya que se favorecerá unos servicios frente a otros en función de lo que estemos pagando.

Pese a la gravedad de lo que acabo de comentar (parece ser que las operadoras y muchos proveedores de contenidos y servicios están deseando plantear un Internet sin neutralidad), en este artículo me voy a centrar en las declaraciones del Consejero Delegado de Telefónica sobre el hecho de que el sistema actual de telecomunicaciones no pueda soportar en términos de rentabilidad y de infraestructura la demanda de tráfico existente.

Telefónica es una empresa privada (pero no puede olvidar su pasado público y monopolístico que le ha ayudado a ser lo que es hoy día) y por tanto puede emplear la estrategia de negocio que crea más conveniente, así como la política de expansión, extensión y mejora de la infraestructura de comunicaciones que estime oportuna. Hasta ahí lo respeto, al fin y al cabo es una entidad privada y debe atender a conseguir los máximos beneficios posibles, algo exigible por los dueños de la empresa que no son otros que sus accionistas. Otra cosa bien diferente es que comparta estas políticas.

Que se preocupen ahora las operadoras del asunto de las infraestructuras es algo que me causaría risa si no fuera algo tan serio. Señores de las operadoras, todo esto se veía venir y la explosión de contenidos y servicios de Internet no es algo nuevo sino que es algo que viene desde muy lejos, ustedes se han dedicado a vender tarifas planas por doquier, a gastarse una pasta importantísima en marketing para vender más y más y ¿ahora se acordáis de las infraestructuras?, ¿ahora se dáis cuenta de que hay que invertir en ellas?, ¿y pretendéis con todo el dinero que estáis ganando que esta inversión la paguemos los usuarios, los proveedores de contenidos o ambos, para que precisamente gracias a ello ganéis todavía más dinero?, ¿no os parece suficiente que en comparación con otros países nuestra conectividad a Internet sea de inferior calidad y superior precio?.

Como he dicho antes, están en su derecho de aplicar la estrategia que quieran, pero yo como usuario también tengo derecho a elegir el operador que crea más conveniente y si uno no aplica unas condiciones de servicio y económicas que no me convenzan, me voy a otro. Ellos que hagan lo que quieran (siempre y cuando no sean políticas que vayan en contra de la neutralidad de la red) que yo haré lo mismo y después que el mercado sea el que ponga a cada uno en su lugar y creo que es una política totalmente equivocada ir en contra de quien te da de comer que no son otros que los usuarios.