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Archivos diarios: septiembre 16, 2010

Una vez me dijo un proveedor que el mundo del desarrollo de software sería perfecto si no hubiera que estar continuamente vendiendo.

La realidad es esa, para que se sostenga una empresa de desarrollo de software es necesario que haya ingresos (y que los mismos superen a los gastos). Esta entrada de dinero no viene sola, hay que ganársela, ser competitivos, ser insistentes y tener bien cuidada la trastienda, ya que para funcionar bien hacia afuera es necesario funcionar bien primero hacia dentro.

Una empresa de desarrollo de software es una empresa de servicios y/o de productos y en cualquiera de los dos casos la finalidad es ganar dinero, para el mantenimiento o crecimiento de la empresa y para dar la oportunidad de también poder crecer dentro de ella. Si no hay empresa, se podrá crecer en otra, pero no en esa. Si no hay crecimiento, difícilmente se podrá crecer dentro de ella ya que los espacios por ocupar ya están ocupados.

Por este motivo siempre se debe inculcar en los empleados el espíritu comercial, la consciencia de que es importante que haya ingresos y que si se tiene la virtud de conseguir ventas se puede llegar muy lejos en la organización. No debe ser la única vía para llegar lejos, ya que como he comentado, las ventas son el combustible de la maquinaria, pero no es el único elemento que asegura su funcionamiento, ya que además del negocio está la producción (cómo conseguir sacar los proyectos adelante con el máximo beneficio posible), la investigación y el desarrollo (podría considerarse como parte de la producción si la empresa no es lo suficientemente grande y tendría como objetivo obtener ventajas competitivas respecto a la competencia tanto en el desarrollo de productos o servicios innovadores, como en el desarrollo de tecnología que permita mejorar los procesos de producción) y la gestión o administración como elementos orquestadores de todos los demás y que proporcionan la infraestructura base para que pueda funcionar todo lo demás (gerencia, administración, recursos humanos, marketing, etc…), cualquiera que destaque en una de esas facetas también debería poder crecer en la medida que crezca la organización y darles la oportunidad de ocupar puestos clave en cada área (entiéndase por puesto clave aquel en el que se les pueda extraer el máximo provecho a sus capacidades y eso no está ligado a ascender en la jerarquía, pero sí a serle considerado en su área y a percibir unos ingresos acordes a su valía).

Las ventas son como el combustible para los vehículos, podrás tener un deportivo último modelo que como no tenga gasolina no anda y podrás tener un coche de más de veinte años que con combustible permita desplazarte. Eso sí, una vez que los dos tienen gasolina, se impondrá el que disponga de mejor maquinaria.