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Archivos diarios: septiembre 17, 2010

Leyendo el libro “Veinte pasos hacia la sabiduría” de Jennifer James, me he encontrado con una cita de Felice Leonardo Buscaglia (escritor y profesor universitario) que me ha parecido preciosa:

“Debemos aprender a desprendernos de las cosas con la misma facilidad con que las tomamos o nos encontraremos con las manos llenas y la mente vacía”.

Conseguir la sencillez es difícil porque tendemos a llenarnos por fuera para llenar el vacío que tenemos dentro.

Hace tiempo tuve una charla con un amigo sobre la estructura organizativa del departamento de desarrollo de la organización en la que trabaja, en la que hacía una comparativa con el de la mía.

No niego que la estructura que planteaba era de manual y que en muchos aspectos estaba de acuerdo, pero lo que no era posible era trasladar ese funcionamiento a mi departamento.

Para empezar contaban con un presupuesto que multiplicaba decenas de veces el nuestro (también es cierto que el servicio que tienen que dar es mucho mayor y más crítico pero no proporcional a la cantidad de presupuesto que manejaban) y eso daba mucho margen de maniobra para montar una infraestructura como la que tienen, con departamentos enteros dedicados a aspectos que en mi organización llevan personas a tiempo parcial.

Es cierto que el dinero sin plan, sin objetivos y sin cabeza vale menos, por lo que es de elogiar que decidieran adoptar un modelo como el que me explicó, pero también es cierto que si no hubieran dispuesto de esos medios no hubieran podido montar esa infraestructura.

En mi organización no merece la pena en entrar a valorar si ese modelo funcionaría ya que no es posible implantarlo. No digo que no sea mejorable la forma en la que trabajamos, lo es y mucho, pero también es cierto que las mejoras y medidas que se implanten deben ir en otra dirección, acordes a nuestra realidad y presupuesto. Nunca está de más ver cómo funcionan otros pero las soluciones deben adaptarse a lo que somos y podemos ser, plantear otras alternativas resulta utópico.

Su modelo organizativo además de en el presupuesto se basa en la existencia de una línea de la alta dirección centrada en aspectos tecnológicos, sin esa participación la implantación de su infraestructura se hubiera encontrado con más problemas y no solamente en ese momento, sino en su propio funcionamiento una vez puesta en marcha ya que esa alta dirección era parte de la misma.