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Archivos diarios: septiembre 22, 2010

Estoy convencido de que la teoría de la evolución es perfectamente aplicable al desarrollo de software, ya que soy de la opinión de que el entorno en el que se trabaja y la especialización que exige moldea la forma de trabajar de quien habita en ese ecosistema.

Cuantas más variantes plantee el ecosistema o en más ecosistemas se haya habitado más características se añadirán a nuestras habilidades y más posibilidades tendremos de prosperar ante condiciones cambiantes.

Voy a tomarme como ejemplo, a lo largo de mi trayectoria profesional, como ya sabréis los seguidores habituales de mi blog he trabajado hasta ahora en dos organizaciones, en una casi seis meses como becario y en otra más de siete años realizando de tareas de bastante más responsabilidad. La primera en términos de tiempo y de características del trabajo podría pensarse que no es representativa, pero la verdad es que tuve la oportunidad aunque fuera poco tiempo de ver las cosas desde otra perspectiva y aunque sea poco, forma parte de mi ADN laboral.

Dado que la mayor parte de mi trabajo lo he desarrollado en la misma organización realizando tareas de gestión de proyectos, reconozco que estoy bastante especializado en mi entorno y en mis tareas, lo cual no asegura que en un entorno distinto yo pueda funcionar o rendir de la misma manera. Esto que es extensible a mi persona es extensible a cualquiera, es decir, uno puede destacar en un tipo de entorno laboral y ser un cero a la izquierda en otro (no es cuestión evidentemente de que se den extremos, pero lo he puesto de esa manera para que el mensaje tenga más fuerza). Dado que solo conozco (prácticamente) un ecosistema laboral solo puedo garantizar un comportamiento similar en un ecosistema que tenga unas condiciones semejantes, mi comportamiento en otro tipo de ecosistema no lo puedo predecir (sí que sé que pondría el máximo empeño, conocimientos, experiencia y profesionalidad y que eso siempre es una buena base, pero probablemente requeriría de un período de adaptación al nuevo medio).

Dentro de las limitaciones de cada ecosistema si se quiere seguir evolucionando dentro de él es necesario explorar la biodiversidad que se encuentra en él, es decir, podemos especializarnos todavía más o bien adquirir nuevas habilidades. En mi caso la diversidad viene dada por los diferentes proyectos de desarrollo de software en los que participo, en los cuales se abarcan temáticas y tecnologías diferentes y tengo la posibilidad de interactuar con especies de otros ecosistemas (los proveedores).

También es válida la interacción indirecta a través de la lectura, la reflexión y otras técnicas que permiten dirigir la mirada más allá de nuestro entorno.

No quiero que parezca este artículo un alegato contra la especialización, de hecho si eres muy bueno en algo concreto tal vez sea mejor que ser simplemente uno más en muchas cosas, lo que vengo a decir en él que nuestra evolución profesional depende mucho de dónde nos movamos y de que seamos capaces dentro o fuera de nuestro entorno laboral de asumir retos que nos permitan seguir creciendo.