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Archivos diarios: septiembre 24, 2010

Lo fuí y mucho tiempo. Me hubiera gustado ganar lo que ahora mucho antes, me gustaría que cada mes mi nómina fuera mayor que la que tengo en estos momentos, en realidad y no es solo mi caso, es difícil determinar cuánto resulta suficiente.

Que quisiera cobrar más no quiere decir que no me sienta contento con lo que gano, probablemente en la facultad si me hubieran puesto un papel por delante indicándome que iba a tener el salario que tengo y sus condiciones laborales y lo hubiera firmado sin mirarlo. Estoy contento, si dijera lo contrario sería injusto, pero también mentiría si dijese que no aspiro a ganar más.

Como estoy contento no me planteo otras alternativas más allá de seguir desarrollando mi profesión en mi organización y realmente si termino por irme serán otras causas (y no precisamente económicas, salvo que la diferencia sea sensible), probablemente un proyecto, unas tareas que me resulten suficientemente motivantes.

Como sé lo que es ser mileurista, como lo he sido más tiempo del que hubiera deseado, como sentía que merecía ganar más de lo que ganaba y veía con frustración que no lo conseguía, sé de lo que hablo. De hecho para dejar de ser mileurista tuve que trabajar muchísimo porque tenía claro que el nivel de vida que quería tener estaba sostenido con alfileres con ese sueldo.

De hecho ahí está la clave de todo, en el nivel de vida que queramos tener, ya que ahí se sitúa el límite del gasto y por tanto de los ingresos que debemos tener. Cuánto más alto pongamos el listón más dinero necesitaremos ganar, de esta forma personas que cobran más dinero las pueden pasar canutas para llegar a fin de mes y personas que ganan menos pueden llegar más desahogadas.

No soy persona de grandes gastos o caprichos, quienes me conocen lo saben, tengo un coche pequeño y que ya tiene algunos años, no uso ropa cara, tengo una hipoteca acorde a mis posibilidades, etc…, por ese motivo mi sueldo actual me permite estar contento, ya que con él puedo mantener mi nivel de vida sin ningún tipo de presión, siendo mileurista la cosa estaría más apretada y tal vez algunos de mis hábitos tendrían que cambiar y esos autoregalos que me hago de vez en cuando (sobre todo por tener la capacidad de poder ahorrar) tendrían que diferirse en el tiempo.

No quiero ganar más dinero para elevar mi nivel de vida (por lo menos no es ese el motivo, aunque tampoco puedo asegurar que teniendo un colchón más amplio, casi sin querer adquiera algún hábito nuevo de gasto) sino porque siento que mi sueldo no está acorde con mi trabajo. Esto es un aspecto muy subjetivo, ya que como es lógico muchos no estarán de acuerdo con ello, pero en este caso, la única opinión que debe tener voz y voto es la de uno mismo.

Quiero dejar claro que respeto totalmente a aquellas personas que decidan llevar un nivel de vida superior o inferior al mío, ya que este tipo de decisiones son personales y yo no soy nadie para decir si mi decisión es más acertada o no en este sentido.

No es fácil salir del mileurismo en términos generales, ya que depende muchísimo del tipo de profesión que tenga cada uno, la preparación, etc… Yo me voy a centrar en lo que conozco que es el desarrollo de software, en donde el mileurismo es un objetivo en demasiadas ocasiones incluso lejano a los que empiezan en esta profesión porque eso es otra, se ha instaurado en las empresas que todos los que empezamos en esto tenemos que ganar poco dinero, ¿por qué? pues porque sí (evidentemente detrás hay motivos económicos y a menor salario, más margen de beneficios por tu trabajo, esto es respetable, ya que las empresas están para ganar dinero, pero también sería respetable, porque nosotros también queremos ganar dinero, que las condiciones laborales medias de los que empiezan en esta profesión sean superiores a las actuales, no obstante veo bastante complicado que esto cambie).

Como la base de partida es pequeña, para empezar a ganar un dinero relativamente decente tenemos que dejar pasar bastante tiempo y comernos bastantes marrones (el tiempo puede ser mayor o menor en función de nuestras capacidades y de que alguien nos apoye, menciono la palabra apoyo porque no solo vale con hacer el trabajo bien, sino en conseguir que alguien lo aprecie de verdad y eso no siempre se va a encontrar).

En el desarrollo de software se sale del mileurismo con paciencia y con trabajo (no son ingredientes ni necesarios ni suficientes, pero son una buena base), si se quieren atajos habrá que ir a buscarlos, que consistirá básicamente en encontrar a alguna empresa que te pague uno o varios escalones más de lo que cobras en la actualidad (por regla general, incluso en etapas como la actual, se puede conseguir), ahora bien, cuando se tome esa decisión hay que hacerlo teniendo muy claras las consecuencias y si el motivo para irse a otro lado es meramente económico mi recomendación es que solo se haga si se tiene claro que realmente en tu trabajo actual tu progresión salarial es por debajo de la que deseas (o necesitas) y resulta complicado romper esa tendencia, esto es así porque si el motivo es solo el sueldo quiere decir que los otros aspectos de tu trabajo resultan satisfactorios (es difícil que exista siempre un solo motivo para algo, generalmente es la suma de ellos lo que nos hace tomar unas decisiones u otras, pero en este caso lo que quiero indicar es que la causa principal, la que tiene un peso que supera al de las demás sumadas entre sí, es el factor económico).

Un aspecto está claro, si uno no mira por uno mismo no debe esperar a que otros lo hagan por ti, por tanto el primer paso para salir del mileurismo lo tiene que dar uno y sobre todo se debe ser consciente de que se puede tardar tiempo en salir de ahí, de hecho incluso a veces es mejor esperar más y tener más base que buscar soluciones más rápidas ya que cuanto más desarrolladas estén nuestras habilidades y mayor sea nuestra experiencia, más valdremos en nuestra empresa y fuera de ella, de manera que tendremos un precio de mercado y ya será decisión de cada uno (del trabajador y de la empresa) determinar la solución a esta ecuación.

Como he dicho en otros artículos hay otros aspectos que sin tener una recompensa económica directa sí que la tiene de forma indirecta. La posibilidad de tener un mayor tiempo libre en el que podamos hacer lo que queramos vale dinero (incluso más que el material), el sentirse integrado, satisfecho y la capacidad de aprendizaje y desarrollar habilidades, también tienen su valor.

Es cierto que llega un momento en la vida de cada persona donde es necesario que el dinero sea el suficiente para colmar sus necesidades (o aspiraciones) y eso solo lo da el dinero físico, el que se refleja en la nómina. Por tanto, es en esta circunstancia o bien la recompensa no monetaria no termina de compensar cuando muchos se plantean buscar otras soluciones, generalmente si aprecian que si situación actual, sin cambios, resulta difícil de cambiar.