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Archivos diarios: octubre 1, 2010

Jim McCarthy lleva más de treinta años en el negocio del desarrollo de software y a través de la experiencia que ha recopilado dirigiendo equipos en grandes empresas como Bell Labs o Microsoft se ha convertido en un experto en la dinámica de funcionamiento de los equipos de trabajo, en su orientación hacia los resultados y en cómo conseguir que la suma de las individualidades puestas en su sitio adecuado sea superior que la suma de las individualidades por separado.

Se ha convertido en un importante divulgador en esta temática lo que se ha materializado en conferencias, publicaciones y cursos (McCarthy BootCamp).

Una de las citas más conocidas de Jim McCarthy es la de que “no se puede crear un gran software sin un gran equipo, y la mayoría de los equipos de desarrollo se comportan como familias disfuncionales”.

Con una cita de esas características lo que se pretende es llamar la atención sobre un hecho al que no se le suele dar en ocasiones la importancia que se merece y que que no es otro que el trabajo en equipo dentro del desarrollo de software.

Los que nos dedicamos a esto solemos ser personas muy individualistas, sin embargo, los proyectos de desarrollo de software salvo que sean muy pequeños requiere la participación de varias personas, algunas a tiempo completo, otras a tiempo parcial, otras que intervienen en unas fases concretas del mismo, etc… Por tanto no se puede entender que un proyecto vaya bien si el equipo no funciona bien, no está cohesionado y no supedita sus objetivos individuales a los del equipo (al fin y al cabo si el proyecto va mal, deslucirá mucho tu parte, por muy bien hecha que esté).

Hay que entender que un equipo de proyecto no debería ser solo sumar una serie de perfiles para realizar un trabajo (eso lo sabemos hacer cualquiera), lo difícil, lo que marca la diferencia es saber con qué personas puede ser más óptimo un proyecto y de qué formas hay que dirigirlas para que la maquinaria funcione bien, teniendo en cuenta además que se parte con las limitaciones de que hay personas que no pueden ser seleccionadas (al menos a corto plazo) por estar participando en otros proyectos. Como es lógico, formar buenos equipos y gestionarlos adecuadamente facilita la tarea pero no es suficiente, después los recursos humanos tienen que funcionar de manera adecuada.