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Archivos diarios: octubre 9, 2010

Creo que es algo generalizado que la proximidad de las fechas límite de determinados hitos incremente nuestra capacidad de trabajo con el objetivo de poder llegar a cumplirlas.

Como podéis ver hablo de capacidad de trabajo y no de productividad, ya que una cosa es que nuestro grado de actividad aumente y otra que los resultados que se consigan con la misma sean todo lo satisfactorios que deberían ser o que al menos estén a la altura de ese esfuerzo de más que se ha hecho. Darle una terminación a un trabajo no quiere decir que el trabajo esté bien hecho o que esté todo lo bien que debería haber estado.

Las prisas no suelen ser buenas y dejar las cosas para el final no suele traer consigo resultados aceptables.

En mi caso prefiero llevar un ritmo en mis tareas y que la parte fundamental de las mismas esté hecha antes de las fechas estimadas de finalización de las mismas, no quiero decir con esto que no tenga que dar en muchas ocasiones un arreón final para terminarlas, pero si tengo que hacer esto (y lo tengo que hacer más veces de las que me gustaría) prefiero que las partes de las tareas que tengo que dar finalización sean lo menos significativas posibles (aspectos meramente formales y/o mejorar determinadas partes concretas que ya estaban completadas o casi).

Como no soy diferente a la mayoría, hay veces donde no puedo aplicar esta dinámica de trabajo (por las circunstancias del trabajo, por la existencia de tareas más prioritarias que me han impedido avanzar lo suficiente (o comenzar), etc…) y otras donde simplemente me dejo vencer por tareas que me pueden resultar más interesantes. En el primer caso poco hay que hacer, salvo que haya podido delegar determinadas tareas y no lo haya hecho, en el segundo caso es un error de enfoque en el trabajo y en la medida de lo posible tengo que intentar reducir este tipo de casos y trabajar siempre que pueda orientado a las prioridades (sin olvidar que las tareas pequeñas pueden convertirse en prioritarias si se dejan mucho tiempo en el cajón) y a los objetivos (no a gustos personales sobre un tipo de actividades u otras).