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Archivos diarios: octubre 13, 2010

Este año no está siendo bueno para las empresas de desarrollo de software, tal vez para algunas sea un año aceptable y otras se hayan conseguido adaptar a las circunstancias y tener un buen año, pero en general me da la impresión de que muchas de ellas no lo están pasando bien.

Ante estas circunstancias, ¿quiénes lo estarán pasando peor las empresas grandes o las pequeñas?. Pues me da la impresión que ambas y dejo a continuación los razonamientos (hay que tener en cuenta que son reflexiones realizadas por alguien que está ajeno a la vida de las empresas proveedoras de software ya que yo simplemente soy un cliente de sus servicios y no soy ningún experto en economía o mercados y no he gestionado nunca una empresa, esto puede dar lugar a pensamientos y reflexiones equivocadas, pero creo que también puedo dar una visión desde fuera de todo esto, reflejando las impresiones de alguien que conoce el negocio, pero desde el otro lado):

– Las empresas grandes tienen costes de estructura muy altos ya que poseen una cúpula directiva poblada (y muy bien pagada) y multitud de departamentos de carácter interno o externo pero no directamente productivos, además de tener sedes y oficinas muchas de ellas en régimen de alquiler y/o sufragando todavía los costes de su implantación. El mantenimiento de esta estructura tiene unos costes elevados y requiere a su vez unos ingresos elevados.

Si los ingresos no son compatibles con los costes (o se prevé que no lo sean en un tiempo determinado salvo que se consigan unas determinadas ventas) empezarán con los recortes en personal tanto en la parte no productiva como en la productiva que no serán proporcionales a los recortes que habrá en la parte directiva (por regla general), esta política si bien permite ajustar gastos a la realidad de la empresa no consigue solucionar la inflacción de estructura respecto a la capacidad de producción, por lo que se puede caer en el riesgo de que esta situación se siga repitiendo en más ocasiones, hasta que se decida realizar un ajuste de la empresa a un modelo más mantenible y racional, pero hasta que eso se produzca puede haberse ido o ser invitados a irse importantes recursos humanos que se han ido a engrosas las filas de la competencia, por lo que no solo ha debilitado a la empresa, sino que ha hecho más fuerte a los rivales.

– Las empresas grandes tienen mejores posibilidades de conseguir financiación en el caso de que la necesiten y por regla general los proyectos que consiguen suelen ser de importes altos con empresas o entidades fuertes que presentan menos dificultades a la hora de realizar pagos.

– Las empresas se piensan ahora mucho más las inversiones de carácter informático, por lo que la cantidad de dinero en juego se ha reducido y sin embargo el número de candidatos al pastel es el mismo o más grande, esto afecta por igual a las empresas grandes y pequeñas donde la pérdida de un contrato importante (acorde a las dimensiones de la misma) puede suponer un impacto importante, esto siempre ha sido así, tanto en la época de vacas gordas, como en la actual, el problema de ahora es que lo mismo se tarda mucho tiempo en volver a conseguir uno de la importancia del que se ha escapado.

– Las empresas pequeñas son mucho más flexibles al cambio lo que les permite variar de políticas, estrategias y objetivos más rápidamente y adaptarse con mayor facilidad al cambio lo que las puede hacer más competitivas (si las cosas se han hecho bien) que otras que tarden más en evolucionar.

– Las empresas grandes tienen facilidad para presentarse a contratos pequeños y grandes (de hecho probablemente las empresas pequeñas se estén encontrando con una competencia en número y en calidad que no se habían encontrado hasta ahora), las pequeñas tienen gran dificultad para acudir a grandes contratos salvo que se asocien con otras. Además en circunstancias como las actuales las empresas probablemente apuesten sobre seguro y se guíen mucho por las marcas y por las relaciones que tengan ya establecidas y esto hace que las empresas grandes partan de un mejor posicionamiento (con esto no quiero decir que las empresas grandes aseguren mejores resultados que las pequeñas, sino que simplemente trato de reflejar lo que creo que piensan los responsables de esas empresas que realizan contrataciones importantes en materia de desarrollo de software. En mi opinión habría que estudiar cada caso (prácticamente uno a uno) para poder determinar qué solución es la más válida, pero claro, es solo mi opinión).

– Las empresas pequeñas pueden ser más competitivas en precio que las grandes (por regla general), sin embargo, en función del tipo de tipo de trabajo a realizar pueden ser tan o más importantes otros factores.

– Las estructuras comerciales y de marketing de las empresas grandes, así como su capacidad numérica y diversidad en recursos humanos y perfiles, además de la existencia de una importante base de conocimiento y de ofertas les proporciona una ventaja respecto a las empresas más pequeñas, ya que pueden acudir a un mayor número de posibles clientes y ofertas que puedan ir saliendo.