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Archivos diarios: noviembre 19, 2010

En la gestión de un sistema de información llegan incidencias de funcionamiento, peticiones de mejora y también se detecta desde el departamento de sistemas comportamientos anómalos de las aplicaciones. Todo eso supone un conjunto de tareas que tenemos que ordenar de alguna manera. Todo eso se complica si además, el mantenimiento del sistema es compartido a través de un mismo contrato con otros, es decir, el presupuesto y por tanto, la capacidad de trabajo asumible se tiene que repartir entre todas las aplicaciones que son sustentadas por el mismo. Si además el presupuesto es escaso, las rampas serán todavía más duras.

Como no es posible tratar todo a la vez es necesario priorizar. Cuanto menos nos equivoquemos al seleccionar qué tareas se realizan antes que otras conseguiremos una mayor satisfacción de los usuarios y unos sistemas más estables en la menor tiempo posible. Pese a que ese sea un objetivo es necesario ser realistas y tener presente que nos equivocaremos y muchas veces, a veces por un problema de criterio, otras porque la información necesaria para tomar la decisión no haya venido completa o sea incorrecta y otras porque la propia presión ejercida por los usuarios nos haga tomar unos caminos en lugar de otros.

Para reducir el número de errores es necesario que conozcamos muy bien los sistemas de información sobre los que tenemos que tomar decisiones y su contexto (características de los usuarios, grado de utilización de la herramienta, estado actual de la aplicación, posible evolución en cuanto a modificaciones funcionales, etc…), así como las características del contrato de mantenimiento (capacidad de trabajo asumible, duración, etc…) y conocer, en la medida en que sea posible, las disponibilidades presupuestarias futuras, ya que no es lo mismo realizar priorizaciones en un mantenimiento sabiendo que puede tener continuidad en un futuro con un presupuesto acorde a las necesidades existentes que teniendo constancia de que el presupuesto se va a reducir considerablemente o incluso desaparecer.

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