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Archivos diarios: noviembre 21, 2010

De vez en cuando tenemos que escuchar charlas donde se nos recomienda cómo debemos organizar y realizar nuestro trabajo ofreciéndonos soluciones universales que se piensan que funcionan en cualquier sitio.

Nunca hay que cerrarse a escuchar cosas nuevas, de hecho si lo hacemos perdemos la oportunidad de aprender, por eso hay que oir siempre lo que otros tengan que decir y ya es cosa nuestra que lo procesemos de una manera o de otra.

El problema está cuando quien ofrece la charla sobrepasa la barrera de la recomendación, de los consejos o de las buenas prácticas y sin tener conocimiento de la realidad del departamento u organización en la que trabajas juzga cómo haces las cosas. Estoy abierto a la crítica, estoy abierto incluso a que se valoren determinados procesos o estrategias pero siempre que se preocupen primero por conocer realmente cómo y por qué se trabaja de esa manera. De esa forma sí que se puede ayudar a mejorar, mucho más que ofreciendo recetas universales que en la práctica no lo son tanto.

Si la charla es neutra y simplemente se habla de buenas prácticas, etc… no veo necesario hacer un enfoque de abajo a arriba, pero en el caso de que se intenten hacer paralelismos con el objeto de establecer recomendaciones orientadas al cambio en algunos procesos, es necesario que antes que nada se estudien las bases, es decir, por qué se actúa cómo se actúa, por qué se funciona cómo se funciona y a partir de ahí intentar construir, de lo contrario son ladrillos que flotan en el aire.