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Archivos diarios: diciembre 9, 2010

Tal vez la cita más famosa de Blade Runner sea: “He visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión…He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser…Todos esos momentos se perderán… en el tiempo, como lágrimas…en la lluvia…”.

Muchas de las consultorías que he leído relacionadas con sistemas de información, organización de departamentos TIC, etc… (también alguna que he hecho o he participado), se pueden resumir en esa frase. El principal motivo de eso es que los modelos objetivos, sobre todo cuando se tiende a modelos ideales, no resultan excesivamente complicados de obtener, ya que hay muchísima bibliografía y modelos llenos de buenas prácticas.

No digo que no se deba buscar un modelo ideal (si es que alguno lo es), sino que salvo que se esté trabajando con una organización con un nivel de madurez muy alto en la materia que se está tratando (y aún así), no resulta práctico, ya que son tantos los escalones que se necesitan para llegar hasta donde se ha dibujado (además de medios, que lo mismo (lo más probable) no están disponibles) que probablemente algunas (si no muchas) de las tareas especificadas en el plan de acción no podrán llevarse a cabo. Cuantas más no se ejecuten, más lejos quedaremos de ese modelo objetivo y no es solo eso lo que debería preocupar específicamente, ya que lo mismo hace que el área afectada quede en una situación de inconsistencia (se ha iniciado un cambio que no se ha completado y no hay forma de volver atrás), que tal vez sea peor que habernos quedado en el punto de partida.

Mi recomendación es que las mejoras se planteen por etapas, el número de ellas dependerá de la situación inicial y de los recursos económicos, técnicos y humanos de la organización. Por este motivo es fundamental conocer al cliente, ver y sentir su realidad, sus problemas, sus circunstancias, su día a día.

Se tiende en demasía a interpolar, con la presunción de que dos clientes que se dediquen a lo mismo necesariamente son iguales y eso no es así (o al menos resulta muy arriesgado asumirlo). ¿Por qué no tienen que ser iguales? Los motivos son muchos, pero voy a intentar resumirlo en lo siguiente: ¿tienen el mismo modelo organizativo?, ¿se sigue el mismo modelo de sistemas de información?, ¿tienen el mismo nivel de madurez?, ¿tienen el mismo presupuesto?, ¿cuánto de ese presupuesto estaría disponible para el plan de acción?, ¿tienen recursos humanos con las mismas características?, ¿sienten el mismo apoyo de la alta dirección?, ¿tienen la misma relación con respecto al resto de departamentos?, ¿tienen las mismas fortalezas y debilidades?. Muchas más preguntas como estas se pueden plantear y resulta complicado que para dos organizaciones aparentemente idénticas, las respuestas sean las mismas (incluso parecidas).

Evidentemente una consultoría que entre a ese nivel de conocimiento del área que se pretende estudiar y mejorar no tiene el mismo precio que otra más generalista, por ese motivo recomiendo que si realmente se quiere un análisis que conlleve a un plan de acción y a un modelo objetivo efectivos y realistas, no se intente escatimar unos euros, ya que siempre será mejor invertir un poco más, que ahorrar algo y después descubrir que no se consigue amortizar el gasto.