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Archivos diarios: diciembre 20, 2010

He recibido comunicaciones de un lector de mi blog indicándome que me moje e indique cuánto tiempo se tardaría realmente. No obstante, tal como comenté en el artículo anterior sobre este tema no puedo ser preciso, ya que depende entre otros factores, de los siguientes:

– Suponiendo que ya se tiene elegida la plataforma a implantar (sobre esto, mi recomendación es que la adquisición de este producto, dada su importancia estratégica, se haga evaluando la opción elegida mediante un proyecto piloto, lo que puede demorar el proceso desde que se toma la decisión de utilizar este tipo de productos, hasta que se tiene en funcionamiento) y lo que se quiere es implantar exclusivamente la plataforma y se dispone de la plataforma hardware y software de base donde alojarla (es importante (para organizaciones con un cierto tamaño) que la plataforma admita instalaciones de alta disponibilidad y rendimiento, ya que así será más sencillo su escalado), el proceso es prácticamente inmediato (aunque puede tardar algo más (pero poco más, si las instrucciones de instalación son buenas) si se quiere instalar con medios propios en lugar de con medios de la empresa que lo ha desarrollado).

– Ahora bien, si se quiere integrar el uso de la misma en los procesos de la organización, se requerirá más tiempo. Es decir, podemos tener la plataforma funcionando, utilizándose en algunas actividades o procesos, pero sin tener un uso extendido, generalizado o sistemático. La integración en los procesos no será sencilla salvo que se cuente con el apoyo de la alta dirección, se haga en base a un plan de trabajo y se haga su correspondiente seguimiento. Mi recomendación es que la integración sea paulatina, con el objetivo de poder tenerla controlada en todo momento y también para que pueda ser una opción realista en una organización grande con un buen número de procesos gestionados mediante sistemas de información, en las cuales no se puede, ni se debe, entrar como un elefante en una cacharrería.

– Facilitará la incorporación a los procesos, el hecho de que la plataforma de firma electrónica venga acompañado por productos que le proporcionan un valor añadido, como son el portafirmas electrónico y un sistema de comunicaciones electrónicas.

– Por supuesto servirá de ayuda la aportación de soluciones de movilidad.

– También lo facilitará bastante si la plataforma (o los productos de valor añadido comentados anteriormente) cuentan con un juego rico de APIs de integración, se encuentra bien documentado y probado y proporcionan casos de ejemplo. Esto es lo que puede llevar más tiempo ya que requerirá además de modificar la descripción de las actividades de un proceso, hacer cambios en el sistema o sistema de información que lo sostienen, para adaptarse a la plataforma. Este tiempo dependerá además del presupuesto que se tenga para llevar a cabo esos cambios.

Por tanto, si se quiere implantar y tenerla funcionando podemos hablar de que se puede tener a corto plazo, ahora bien, para alcanzar un grado de penetración importante en los procesos de la organización (para empresas de tamaño medio/grande) estamos hablando en la mayor parte de los casos de largo plazo.