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Archivos diarios: febrero 5, 2011

Se entiende por disponibilidad de los sistemas como la capacidad de ofrecer los servicios desarrollados en los mismos a unos niveles soportables por sus usuarios finales, es decir, un sistema puede no estar caído y sin embargo no ser considerado disponible si el rendimiento que ofrece lo hace inmanejable o hay aspectos de la aplicación que no funcionan correctamente (por ejemplo, porque algún módulo dependa de un componente externo que le proporciona datos o servicios).

En este artículo no vamos a hablar de ese tema, aunque he hecho una breve referencia a él para no confundirlo con otro término que es el de la continuidad de los servicios de desarrollo y mantenimiento de los sistemas de información que sí es el objeto central que quiero tratar en esta ocasión.

Los sistemas de información de una organización (sobre todo aquellos hechos a medida) pueden requerir en cualquier momento de servicios de mantenimiento, ya sea por errores detectados en el mismo (fuera de garantía), por necesidades de mejoras o ampliaciones demandadas por los usuarios, por tareas de mantenimiento adaptativo o por actividades de mantenimiento perfectivo.

Si multiplicamos este hecho por el total de sistemas de información que maneja una organización, la complejidad de cada uno de ellos y el número de departamentos distintos al que prestan servicio, nos encontramos con que resulta necesario tener contratado un servicio que cubra estas necesidades y permita darles una rápida respuesta.

Cuando hablo de un servicio, hablo en general, ya que se podrían tener contratados varios, cada uno de ellos especializado en determinados sistemas de información, aspectos funcionales y/o aspectos técnicos.

Este servicio trataría de contener las peticiones urgentes y que pueden tener impacto en el negocio, ahora bien, en función de las posibilidades presupuestarias de la organización, podría asumir una mayor cantidad de tareas.

Soy de la opinión de que es necesario garantizar la realización de modificaciones en el sistema de información (independientemente del tipo de mantenimiento que la origine) que en el caso de que no se realicen, provocará una disminución de la eficiencia en el trabajo de las usuarios o el incumplimiento de algún aspecto de carácter legal, pero que tenga un presupuesto lo suficientemente holgado, para poder aguantar momentos donde se superpongan diferentes peticiones. Si en la ejecución del contrato, vemos que va sobrando dinero, siempre existirá la posibilidad de ir modulando el tamaño del equipo de trabajo y alargar su finalización o encargar otro tipo de tareas necesarias pero no tan urgentes.