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Archivos diarios: abril 7, 2011

Si no confías en ti mismo no espere que otros lo hagan. En eso probablemente tenía que pensar Zig Ziglar cuando hizo la siguiente cita: “Si no te ves a ti mismo como un ganador no puedes actuar como un ganador”.

Si das por perdida la batalla desde el principio lo más probable es que termines perdiendo. No por creerte que vas a ganar lo vas a hacer (incluso los más férreos defensores de la ley de la atracción piensan que solo con la visualización no es suficiente) se necesita más pero si no lo sientes, probablemente y de forma involuntaria no proporciones los ingredientes que se precisan para conseguir tus objetivos.

Un problema frecuente en los proyectos de desarrollo de software es que el cliente dispone para la revisión de los diversos entregables mucho menos tiempo que el que tuvo el proveedor para realizarlo. Este inconveniente se puede minimizar aplicando metodologías de desarrollo iterativas e incrementales o de programación extrema, pero no siempre se va a poder trabajar de esa manera y tampoco supone la solución completa si son muchos los proyectos en los que se participa.

Este problema resulta de complicada solución, el tiempo es el que hay y tiene sus consecuencias ya que se pasarán por alto detalles que después tendrán su impacto en el proyecto. Esto es responsabilidad del cliente, si no se dedican recursos suficientes, hay que atenerse a los resultados.

Sin embargo después llegan los problemas ya que se tendrán que hacer correcciones en medio del proceso de desarrollo, lo cual si está previsto, por la metodología utilizada o soportado por el presupuesto existente, es soportable o asumible pero si no es así lo más probable es que las partes implicadas estén el resto de proyecto entre trincheras, con alguna que otra bandera blanca de por medio.

Sin correcciones el proyecto entrará en funcionamiento con defectos, por lo que resulta conveniente atajar todos las que se pueda y lo antes posible. El cliente lo sabe, el proveedor también, pero al final el dinero es el que manda y no se puede andar reconstruyendo el castillo (incluso varias veces) si no hay para ladrillos.

Como el proveedor también se equivoca y también le interesa que el proyecto vaya bien (a un proveedor que eso le de igual está condenado a quedarse sin clientes tarde o temprano) será posible hacer ajustes, aunque muchas veces no serán suficientes para que el proyecto llegue a unos niveles mínimos de calidad lo que hará necesarias diversas capas de chapa y pintura que al final saldrán más caras para el cliente que si inicialmente hubiera dedicado los recursos que hacían falta al proyecto.

Un error muy común para el proveedor es creer que la situación de la falta de revisión es una ventaja, ya que el listón de la calidad se sitúa más bajo, es posible que para un proyecto o para un conjunto de ellos sea así, pero la ventaja se torna en inconveniente cuando el cliente toma conciencia de que le han estado tomando el pelo, lo cual se producirá tarde o temprano.

Sobrecargar los recursos que tienen que realizar tareas de revisión generalmente trae problemas, también es cierto que el cliente no puede hipotecarse e incrementar su plantilla para proyectos concretos sin tener en cuenta cuáles pueden ser las necesidades futuras. Un error que está por encima de no dedicar los recursos suficientes o dedicarlos sin pensar en que después te pueden sobrar es no realizar un mínimo análisis de las circunstancias y dejarte arrastrar por la corriente. No digo que se tenga que hacer para un proyecto en particular, pero si se tienen medianamente planificados los trabajos por lo menos podrás conocer las necesidades a corto plazo y tener una previsión de lo que hace falta a medio y largo plazo.