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Archivos diarios: abril 17, 2011

Pensando en las posibles consecuencias del uso de metodologías ágiles en la calidad de la codificación, me vino a la cabeza el algoritmo de planificación de Wexelblat (atribuido a Richard L. Wexelblat).

No quiero decir que necesariamente tenga consecuencias, ni que esté en contra de las metodologías ágiles (antes al contrario), mi única intención es crear una reflexión.

El algoritmo de planificación de Wexelblat es el siguiente:

Elige dos:

– Bueno.
– Rápido.
– Barato.

No hace mucho un proveedor me comentó que el negocio del desarrollo a medida no era sostenible de cara a un futuro, tanto para ellos como para los clientes.

Para ellos porque les resultaba muy complicados hacerlos rentables y más con los recortes presupuestarios que existen en la actualidad y para los clientes porque tarde o temprano no iban a poder permitirse ese tipo de proyectos si la situación económica general no daba un giro radical.

En su opinión, el presente y el futuro es la orientación a productos: “Este es el producto que hace lo que hace y si quieres que haga lo que necesitas hay que personalizarlo”, te cobro por la licencia del producto o te la regalo, pero en cualquier caso te cobro por el soporte y/o por el desarrollo o lo hace un partner.

Comparto su visión en que los clientes tenemos que dejar de pensar en estar reinventando la rueda constantemente y que si hay productos que pueden resolver nuestras necesidades con ciertas adaptaciones, tender a utilizarlos. Ahora bien, evitando ser cautivos del proveedor en la medida de lo posible, por eso, en el caso de que se opte por la orientación a productos habría que priorizar aquellos basados en licencias libres siempre y cuando reúnan unas condiciones mínimas de partida (si la solución propietaria es mucho mejor y adaptar la libre cuesta mucho o por mucho que nos gastemos (dentro de nuestras posibilidades) no consigue siquiera aproximarse, la idea es optar por la propietaria).

Desarrollos a medida seguirán existiendo porque hay muchas procesos de negocio que son muy concretos y para los que no resulta rentable invertir en el desarrollo de un producto (salvo que te hayas especializado en ese tipo de procesos) pero lo que sí es cierto es que los desarrollos serán más exigentes, en el sentido de que, como he comentado antes, los presupuestos no serán como los de antaño, la competencia es mayor y las exigencias del cliente son cada vez más elevadas (se mira más por el dinero que se gasta y se presta más atención a la calidad del proceso de desarrollo y a la calidad técnica del producto, algo que si no se tiene asumido en el proveedor como parte de sus métodos de desarrollo, les provocará un mayor coste).