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Archivos diarios: mayo 8, 2011

Se ha publicado en el repositorio oficial de Redmine un par de plugins que pueden resultar de mucha utilidad, ya que permiten almacenar documentos en una ubicación distinta de la que Redmine te ofrece por defecto, lo que ofrece una serie de ventajas.

En el primero de ellos Redmine se integra con el servicio Dropbox y en el segundo con sistemas compatibles con CMIS como por ejemplo Alfresco.

Ambas alternativas permiten otra forma de acceder y compartir la documentación que se ha incorporado a través de Redmine, lo cual puede resultar de interés si lo que se quiere es compartir documentación sin necesidad de dar acceso a la herramienta de gestión de proyectos.

Por otro lado, el plugin de CMIS permite, si se estima conveniente, la incorporación de documentos a sistemas de gestión documental, lo que permite optimizar el almacenamiento y organización de los mismos.

En el anterior artículo expuse algunas de las causas que me han llevado a pensar que la solución para que buena parte de los proyectos de desarrollo de software tengan posibilidades de éxito (hablo de posibilidades, porque una idea o una metodología no aseguran nada, después hay que llevarlas a cabo adecuadamente y sobrevivir a las diversas contingencias que se producen en el proyecto), se encuentra en la utilización de buenas prácticas ágiles.

No se trata del descubrimiento de la piedra filosofal, existen posibilidades de conseguir resultados de otra manera, no lo dudo. Yo solo puedo exponer mi punto de vista, mi experiencia y no es positiva ni desde el punto de vista personal ni en lo que yo he podido comprobar en mi entorno. Hay proyectos que han salido mejor, otros peor, pero siempre me quedaba con la sensación de que era posible hacerlo mejor, de otra manera y que para eso había que abandonar la ortodoxia de las metodologías clásicas.

Por las características de funcionamiento de mi organización y nuestra política de contratación no tengo sencilla la utilización de metodologías ágiles en mis proyectos, sin embargo, lo que sí me he planteado, porque es algo que sí puedo hacer, es intentar a aplicar cada vez con más frecuencia ideas relacionadas con esta forma de entender el software. Una vez que se conviertan en hábitos espero seguir progresando en la aplicación de estas técnicas.

En esta artículo quiero comenzar con el análisis de los principios expuestos en el manifiesto ágil. Como podréis comprobar no se trata de un adhesión absoluta, tengo mi forma de entender el desarrollo de software y mi experiencia me ha llevado por un camino. No se trata de querer enmendar nada a los diecisiete firmantes del manifiesto, ellos lo son todo en este mundo y yo no soy nada, solo trato de expresar mi opinión:

Principio 1: Valorar a los individuos y su interacción, por encima de los procesos y las herramientas.

Hasta que no tengamos robots que desarrollen proyectos o generadores de código que interpreten las necesidades de los usuarios, el principal factor que lleva a un proyecto al éxito o al fracaso son las personas. Lo mismo es aplicable a cualquier ámbito dentro de una organización.

Todas las personas que participan en un proyecto son importantes, en el proveedor, en el cliente, en el área usuaria, cuantas más de estas variables fallen, más posibilidades hay de que el proyecto fracase.

Lo importante son las personas y su comunicación. Un proceso o la utilización de determinadas herramientas no deben ser un fin sino un medio que permita dar un orden a la interacción entre las personas.

La ausencia de orden es improductiva, no hace sostenible al desarrollo de un proyecto, por lo que es importante que se establezca un marco de trabajo, que deberá ser el más adecuado posible para el tipo de trabajo que se va a realizar y para ello tiene que favorecer la colaboración entre los diversos actores que participan en el proyecto para intentar obtener de ellos todo lo mejor.

En el siguiente artículo sobre el manifiesto ágil continuaré con mis comentarios sobre los principios o valores expuestos en el mismo.