archivo

Archivos diarios: mayo 26, 2011

La documentación en un proyecto de desarrollo de software son piedras que vas guardando en la mochila hasta que te cansas y las vuelves a dejar poco a poco en el suelo.

Cuando se decide qué documentación debe llevar un proyecto hay que analizar la utilidad final que se le va a dar, ¿va a servir exclusivamente para guiar este desarrollo?, ¿se va a utilizar en siguientes iteraciones del producto?, ¿se va a actualizar o simplemente se va a tomar como elementos de consulta?.

Si se decide que acompañe al proyecto a lo largo de su ciclo de vida (incluyendo sus mantenimientos) hay que saber que mantener esas piedras en la mochila va a requerir un esfuerzo y que cuanto más crezca el sistema más se va a necesitar. Está claro que siempre puedes tirar alguna piedra o decidirte por tirarlas todas pero cuando lo hagas lo mismo estás tirando muchas horas de trabajo que no han cumplido su propósito y que no has invertido en hacer un sistema mejor.

No estoy en contra de la documentación en los proyectos, los seguidores más antiguos de mi blog habrán leído artículos donde expresaba mi amor (sobre todo) y también mis desencuentros con los entregables documentales. ¿Dónde me encuentro ahora? Pues en intentar ser lo más práctico posible e intentar, donde puedo y cuando puedo, porque tengo reglas que cumplir en mi organización, que la documentación que acompañe al proyecto sea la que necesita (a mi juicio) y que sea de la mayor calidad posible.