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Archivos diarios: mayo 31, 2011

Escribo mucho últimamente sobre Alistair Cockburn y es casi sin querer. Lo que pasa es que conforme voy adentrándome más en la lectura y comprensión del movimiento ágil en el desarrollo de software, voy conociendo iniciativas en las que este autor ha participado de forma individual o colectiva, como son por ejemplo, el manifiesto ágil, la PM Declaration of Interdependence o la escala Cockburn de clasificación de proyectos, además de otras no estrictamente ligadas a este movimiento como es su aportación a la extensión de la popularidad de los casos de uso. Además de todo lo anterior, me siento muy identificado con su particular visión del desarrollo de software.

En este caso, voy a tratar el conjunto o serie de metodologías Crystal desarrolladas por Alistair Cockburn y que surgieron con anterioridad al manifiesto ágil, de hecho su origen se remonta a mediados de la década de los noventa. Su apoyo al movimiento ágil es una consecuencia de su forma de entender el desarrollo de software y que queda perfectamente reflejado en Crystal.

Crystal está orientado principalmente en las personas que participan en el proyecto de desarrollo de software, ya que Cockburn entiende que en ellas está la clave para que el proyecto tenga oportunidades de éxito.

Concretamente el autor indica que Crystal está centrado en:

1.- Las personas
2.- La Interacción
3.- La comunidad
4.- Las habilidades
5.- Los talentos
6.- Las comunicaciones

Es decir, orientado al equipo de trabajo y a las personas que lo componen tanto a nivel individual como de su pertenencia a un grupo. Para Cockburn los procesos pese a ser importantes son secundarios, respecto a los principios en que está orientado este conjunto de metodologías, ya que la propia complejidad de la gestión de los equipos para obtener de los mismos el máximo rendimiento, teniendo en cuenta que están formados por un conjunto diverso de personalidades, experiencias, talentos y habilidades, es de por sí el principal problema que hay que resolver en el desarrollo de software.

Si extendemos esto a otras personas que participan en el proyecto, como pueden ser los usuarios que hacen las especificaciones del sistema, así como los responsables técnicos del cliente (en el caso de servicios de desarrollo que se prestan a terceros), la complejidad crece exponencialmente ya que a todo lo anterior hay que sumar los intereses de organizaciones distintas o incluso de departamentos distintos dentro de una organización.

Antes de entrar a realizar una breve descripción de las metodologías Crystal, que analizaremos en el próximo artículo, voy a exponer una serie de principios que definió Cockburn en 1999 y que definen el comportamiento de las personas dentro de los equipos de proyecto (o equipos de trabajo en general):

– Las personas son seres comunicativos, haciéndolo mejor cara a cara, en persona, con preguntas y respuestas en tiempo real.

– Las personas tienen problemas para actuar de manera consistente todo el tiempo.

– Las personas son altamente variables (cambiantes), varían de un día a otro y de un lugar a otro.

– Las personas generalmente quieren ser buenos ciudadanos, son buenos observando, tomando iniciativas y haciendo todo lo que sea necesario para el proyecto funcione.