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Archivos diarios: junio 8, 2011

Dentro de los principios que definió Alistair Cockburn en 1999 y que expuse en el primer artículo que dediqué a la serie de metodologías Crystal, se encontraba el siguiente:

– Las personas tienen problemas para actuar de manera consistente todo el tiempo.

No se trata de buscar una solución, porque no lo tiene, sino de entender que, efectivamente, esa circunstancia ocurre, en el desarrollo de software, en cualquier tipo de trabajo y en general en la vida.

Y como sucede hay que tenerla en cuenta a la hora de planificar un proyecto. Si para que cumplir los plazos fijados, es necesario que todo el equipo rinda al máximo nivel durante un período prolongado, la consecuencia será la imposibilidad de alcanzar ese objetivo. La desviación resultante dependerá de muchos factores, pero lo que se debe tener como cierto es que se producirá.

Una de las mayores responsabilidades de los líderes en las organizaciones, departamentos, etc… es mantener un nivel de motivación lo más alto posible entre las personas que dependen de ellos.

Sin embargo en demasiadas ocasiones el día a día les hace tomar decisiones que rompen esa variable esencial para la productividad. ¿Cuál es el motivo? No se centran en recompensar a las personas que cumplen su trabajo de manera sostenida, que alcanzan sus objetivos, que se sienten implicadas y parte del proyecto, sino en acordarse exclusivamente de quien les soluciona un problema a corto plazo, valorando eso por encima de lo que suponen realmente para la organización y para la dinámica de funcionamiento del personal que la compone.

El día a día supone para los responsables de equipos de trabajo, departamentos, etc… como caminar sobre una lumbre y solo se acuerdan en demasiadas ocasiones sobre quienes echan agua sobre sus pies, lo cual supone un alivio momentáneo, pero no soluciona realmente el problema de fondo, de eso se encargan otros, los cuales no se suelen valorar como se merecen. Esto situación hace que proliferen los aguadores, ya que eso es siempre más cómodo y más sencillo que afrontar, de verdad, retos a medio y largo plazo.